jueves, 22 de septiembre de 2011

Tierras de pastos




Los pastizales engloban los pastos y la escasa vegetación arbustiva que se disponen sobre zonas con climas áridos o semiáridos y han sido fundamentales a lo largo de la historia para el pastoreo de nuestras cabañas ganaderas. 
 
En los pastos de Tenerife, sobre todo los que conozco, que son los de la comarca Sureste, podemos encontrar especies anuales como la pimpinela escarlata (Anagallis arvensis), lengua de oveja (Echium plantagineum), amores secos (Bidens pilosa), tembladera (Briza máxima), balango (Avena barbata), tréboles y alfalfa (Medicago spp.), chicoria (Sonchus oleraceus), hierba de gato (Stachys arvensis), grama (Cynodon dactylon), trebol (Trifolium spp.), relinchón (Hirschfeldia incana), o collejas (Silene spp.).


Los amores secos, aunque con una flor muy bonita, son una de las especies que ocupan cultivos,
tierras abandonadas, eriales y pastos y que más difíciles son de erradicar.


Entre las bianuales podemos encontrar el cardo (Galactites tomentosa), y entre las perennes la omnipresente tedera (Bituminaria bituminosa), hinojo (Foeniculum vulgare), alpiste de espiga larga (Phalaris coerulescens) y mecha (Phagnalon saxatile). 

Por supuesto también hay forrajes autóctonos canarios como tagasastes (Chamaecytisus proliferus spp palmensis), vinagrera (Rumex lunaria) o escobones (Chamaecytisus proliferus spp), etc.

Flor de cardo, especie muy apreciada para el ganado, en especial cuando
cabras y ovejas están preñadas. Al parecer aumentan la cantidad y calidad de la leche
En Gran Canaria su flor se usa para cuajar el queso de flor de Guía.

Gran parte de estas tierras no son aptas para cultivos agrícolas, puesto que son zonas donde las precipitaciones son escasas, y la disminución de la materia orgánica conduce a una baja fertilidad del suelo. 

Cuando las precipitaciones son escasas, los pastos y los arbustos no crecen muy altos, pero desarrollan potentes sistemas radiculares, tanto en profundidad como en extensión. 

Por tanto, estos territorios solamente son utilizados para el pastoreo de ganado, la mayoría en régimen extensivo, o mediante la implementación estrategias como la trashumancia, puesto que la ganadería intensiva puede tener un fuerte impacto sobre la vegetación y la estructura del suelo de zonas muy reducidas. Esto implica manejos muy ajustados y cuidadosos para asegurar que los pastizales seguirán siendo sostenibles para el pastoreo de su ganado durante generaciones.

Cabras canarias pastando en los riscos del Andén Verde, en Agaete.



Sobre la acción de los ganados en la vegetación herbácea y arbustiva existen varias posturas, puesto que algunos estudios defienden que los ganados y el pastoreo, en especial de cabras y ovejas en régimen extensivo puede afectar de modo negativo a la vegetación, otros plantean que la acción de un ramoneo combinado de diferentes especies de herbívoros, como ovejas, cabras y vacas, tiende a aumentar la diversidad, tal y como ocurre en las dehesas peninsulares. Precisamente, el manejo ajustado de esos ganados puede ayudar de manera fundamental al mantenimiento de biodiversidad y buena salud de los agroecosistemas pecuarios. 

En el Condado de San Mateo, California, 1.500 hectáreas de hierbas fueron reservadas del pastoreo durante un tiempo de diez años, para ayudar al desarrollo de especies nativas muy raras. 

Después de ese período, y para sorpresa de algunos grupos conservacionistas, se constató que la propiedad vecina (donde pastaban ganados) registraba un inventario muy similar a la tierra preservada, en especial de aquellas especies autóctonas raras. El pastoreo en realidad ayudó a fomentar la vegetación autóctona de modo sostenible, mediante la eliminación de vegetación no autóctona, más apetecible para el ganado. 


Además de promover la vegetación nativa, los pastizales también ayudan a mantener el carbono en sus suelos, ya que son tierras que no se remueven y donde el carbono no se emite a la atmósfera al permanecer fijado, sobre todo en los sistemas radiculares, como se ha demostrado en diversos estudios, que registran un aumento significativo en el almacenamiento anual de carbono en los suelos de los pastizales. 

Los pastizales cubren gran parte de los suelos de la superficie de la tierra, lo que puede ayudar a conservar y proteger la vegetación nativa, lo que es clave para la sostenibilidad a largo plazo.
Zona de pastos en las cumbres de la isla de El Hierro.

jueves, 15 de septiembre de 2011

La Nueva Geografía Física. (II)







Algunos geógrafos actuales plantean que la geografía es el estudio de la forma, función y dinámica de la antroposfera, que es la zona de interacción entre la ecosfera y la noosfera

La ecosfera se puede definir como la biosfera, atmósfera, hidrosfera, edafosfera y litosfera o geosfera. Existen, aún hoy, pequeñas porciones de la ecosfera que son “naturales”, no afectadas por las actividades humanas, en sus estructuras físicas y biológicas y en sus procesos y dinámica. 

Los componentes de la ecosfera son los objetos de estudio de las tradicionales ramas de la geografía física: climatología (estudio de la atmósfera), biogeografía (estudio de la biosfera), hidrología (estudio de la hidrosfera), edafogeografía (estudio de los suelos) y geomorfología (estudio de la litosfera). De todos modos, a veces hay objetos o fenómenos que son estudiados por varias ramas, como los suelos y los glaciares, lo que pone de relieve la interconexión crítica entre las esferas terrestres y las estrechas relaciones entre ellas, por lo que es necesario poseer amplios conocimientos de varias ramas para comprender las profundas interacciones humano-ambientales. 



La esfera del conocimiento (noosfera) es la esfera de influencia de la mente humana, y puede considerarse como la actividad mental que permite a los seres humanos actuar sobre el medio y la conciencia sobre el uso, manejo y conservación de los recursos. Estarían incluidas las estructuras culturales, sociales, ideológicas, económicas y tecnológicas y los procesos e interacciones que se producen. 

La dialéctica que se plantea entre estas dos esferas tiene como resultado una esfera de síntesis: la antroposfera, producto de la influencia humana sobre la ecosfera y que ha sido objeto de estudio tradicional de la geografía regional. Sin embargo, la actual crisis ambiental acentúa las interrelaciones entre todas las esferas terrestres, por lo que ha llegado el momento de que los geógrafos físicos aborden su estudio. 

El enfoque 'holístico' en la geografía, no es nada nuevo, ya que fue principal en el siglo XIX y principios del siglo XX, desarrollado por Humboldt, Vidal de La Blache, Eliseo Reclus, o Alfred Hettner. Durante los años de la super-especialización, otros profesionales, como los ecólogos y los ambientólogos también estudian la forma y función de los ecosistemas y de la antroposfera a escala global. 


Élisée Reclus (1830-1905),  geógrafo, miembro anarquista de la Primera Internacional. Creador de la Geografía social, sus innumerables trabajos sobre geografía humana y geografía económica están entre los mejor elaborados en la historia de esta ciencia.

¿Ha perdido la geografía física la gran oportunidad de recuperar su herencia académica?. Muchos geógrafos físicos se indignan de que su rica tradición de estudios ambientales a escala global y regional haya pasado desapercibida para esta nueva ola de profesionales, demasiado eclécticos y pragmáticos, que trabajan al calor de las normas impuestas por las regulaciones legales ambientales.

Hay que restablecer la legitimidad histórica de la tradición geográfica dentro de la academia porque la geografía física tiene un enfoque distinto en el estudio de la antroposfera que la distingue de la ecología y de las ciencias ambientales, debido a su interconexión con la geografía humana. 
En el núcleo epistemológico de todo profesional que se llame geógrafo se encuentra el estudio de la interrelación de factores ambientales y humanos a diferentes escalas( local, regional y mundial).

Geógrafos realizando trabajo de campo.

jueves, 8 de septiembre de 2011

La Nueva Geografía Física.(I)






La Geografía Física estudia los componentes del ambiente físico de la Tierra y sus relaciones y distribución sobre la superficie del planeta, así como los cambios en el tiempo que experimenta, por causas naturales o por el impacto humano. 

Tradicionalmente existía un mayor peso de los estudios de la superficie terrestre en su conjunto, así como los procesos de formación y modelado de la superficie de la Tierra, las variaciones espaciales que se producen a lo largo del tiempo, intentando describir y explicar el medio natural reciente del planeta. 

La geografía física se subdivide convencionalmente en geomorfología, climatología, hidrogeografía, glaciología, paleogeografía, biogeografía, edafogeografia, y la ciencia del paisaje, (que busca un análisis integrado de todo el medio natural). 





En el momento en que escribo esto, algunos autores dicen que vivimos en el Antropoceno, una época dominada por las actividades humanas en el planeta. Los impactos humanos sobre el medio ambiente son muy variados, cambiando la relación de los gases de la atmósfera, haciendo retroceder los glaciares, dañando la fertilidad del suelo, afectando a la calidad y cantidad del agua en ríos, lagos y océanos, destruyendo los paisajes naturales, transformando el relieve y reduciendo la biodiversidad. 

Los cambios originados por las actividades humanas son radicales y profundos, por lo que ciencias como la biología, la meteorología, la hidrología, y, por lo que a nosotros respecta, la geografía física deben cambiar el enfoque clásico y buscar uno nuevo, coherente con este planeta dominado por humanos. 

La geografía física se está reinventando. La excesiva especialización que sufrió la disciplina durante las dos últimas décadas del S.XX, condujo a la pérdida del particular sentido holístico inherente a la geografía, y en esta fragmentación, los geógrafos, cada vez más, nos sentíamos absorbidos por las otras disciplinas relacionadas, perdiendo así el enfoque espacial. Un geógrafo debe expresarse, ante todo, mediante un mapa. 

Esquema básico del funcionamiento de un Sistema de Información Geográfica.

Otro de los fenómenos ocurridos en esos momentos fue el alejamiento, distanciamiento, e incluso bipolaridad entre geografía física y geografía humana, hasta el punto de parecer profesionales totalmente distintos. 

La respuesta consiste en reorientar la geografía física hacia los graves y urgentes problemas ocasionados por la crisis ambiental, lo que ha llevado a muchos profesionales a revisar y ampliar el campo de sus conocimientos (buscando las relaciones entre las diferentes esferas que forman el Geosistema) y volver a forjar vínculos más estrechos con la geografía humana. 

Tormenta de arena y polvo sahariano afectando a Canarias y Atlántico Noreste.
El estudio de estos fenómenos, con gran repercusión en el medio ambiente y la salud de los canarios,
es fundamental para entender los efectos del cambio climático en nuestras islas.
 
La nueva geografía física, consistiría en abandonar la superespecialización (la geografía física contemporánea está cada vez más fragmentada en las diferentes disciplinas relacionadas anteriormente) y considerar de nuevo la ciencia integral común. 

Debemos estimular el pensamiento y el conocimiento, para así provocar el debate y la discusión sobre las grandes incertidumbres ambientales del Siglo XXI. 

¿Cómo crear un nuevo núcleo epistemológico de la geografía física, modernizándola, actualizándola y haciéndola práctica? 

  • Trabajando campos como las interrelaciones complejas del sistema terrestre, dotando de presencia espacial a las ubicaciones y explicando los flujos en los sistemas biogeoquímicos.
  • Reconstruyendo los paleoambientes del Cuaternario y cómo los cambios se han acelerado en los últimos cincuenta años, para comprender los cambios ambientales en escalas de tiempo diferentes. 
  • Convirtiendo la sostenibilidad en un nuevo campo de estudio para la geografía física. 
  • Revisando la perspectiva espacial y territorial, insertándola en un modelo histórico, abordando los problemas a diferentes escalas (local, regional, global). 
  • Reconociendo debidamente los presupuestos teóricos que impulsan nuestros trabajos científicos, pero también pensando en las respuestas ambientales y su gestión adecuada.
  • Cosechando los beneficios de una disciplina básicamente medioambiental y que es un puente entre las ciencias humanas y físicas, que debe cultivar la investigación multidisciplinar e interdisciplinar. 
  • Comunicando los objetivos específicos de la geografía física y su utilidad social, dándola a conocer a otros profesionales, a los tomadores de decisiones y (mediante los medios de comunicación) al público en general y a los estudiantes de geografía. 

Marejada en San Andrés, Santa Cruz de Tenerife. Los trabajos relacionados con los riesgos y el territorio forman parte del nuevo campo de actuación de la geografía física.

martes, 6 de septiembre de 2011

Una visión general de la Geografía Cultural II (final).

La Romería de El Socorro (Bajada y Subida), transcurre por un paisaje similar al que conocieron
nuestros ancestros, y es un hecho unificador de los habitantes del Valle de Güímar.
Foto: AtribuciónCompartir bajo la misma licencia Algunos derechos reservados por Mataparda

Algunos geógrafos culturales se centran en estudiar las pautas y las interacciones de la cultura, tanto material como inmaterial, en relación con el entorno natural y la organización humana del espacio.
En los años sesenta y setenta, durante el apogeo de la "revolución cuantitativa" la geografía cultural retrocedió debido a que los geógrafos humanos centraron su atención en el desarrollo de la disciplina como una ciencia espacial, desarrollando la cartografía y la estadística, así como la modelización.
Durante la década de los ochenta, sin embargo, la crítica del neopositivismo en la geografía propició un renovado interés por la geografía cultural, pero con diferentes supuestos teóricos, métodos y temas que los de la Escuela de Berkeley
En lugar de centrarse en la cultura material, principalmente de las sociedades rurales, los nuevos geógrafos culturales estudian la cultura en las sociedades contemporáneas y urbanas, centrándose en la investigación de la cultura no material (valores humanos, la religión, el propósito de las acciones humanas, la identidad, la ideología…).
Muchos geógrafos culturales actuales se nutren desde el punto de vista de la teoría y el método de un conjunto diverso de tradiciones teóricas, incluida la geografía de la percepción, el marxismo, el historicismo, la fenomenología, el existencialismo, la teoría feminista, la teoría post-colonial, el post-estructuralismo y el psicoanálisis.

Algunos aspectos de la geografía del turismo, pueden abordarse desde una perspectiva cultural.
Puerto de la Cruz, Tenerife, desde el túnel de Martiánez.

Los nuevos temas de estudio que se incorporaron a la geografía cultural fueron: el colonialismo, imperialismo y nacionalismo, la cultura popular y el consumo, el género, la etnicidad, los conflictos raciales y religiosos, la ideología, la estructura de las familias, el lenguaje, los medios de comunicación, la identidad social y la construcción de la identidad relacionada con el espacio habitado. Otros aspectos investigados son las concurrencias entre las representaciones y discursos culturales, la cultura material, las prácticas culturales y su influencia espacial, el reconocimiento de los mapas espacio-temporales para describir y explicar la experiencia territorial de una colectividad.
Paul Claval se refiere a las nuevas escalas de los estudios culturales a través de grupos particulares y sus improntas en los paisajes. Aparecen las relaciones entre cultura y pobreza, cultura y género, cultura y política y los objetos culturales no materiales.


Paisaje agrario de las medianías altas de Garachico, entre Genovés y San Juan del Reparo.
Policultivo de viña y millo.



¿Qué categorías se pueden analizar en el paisaje cultural?
  • Elementos, fenómenos y procesos producidos por las acciones de los grupos humanos, diferenciados por su identidad, que dan significado y estructuran la forma del paisaje. 
  • Formas del paisaje: localizaciones, equipamientos, huellas del pasado, con significante, pero sin significado activo. 
  • Relaciones: los vínculos, los lazos de unión, las familias, los clanes. 
  • Estructura: de los grupos sociales y equipamientos colectivos resultantes de la acción humana. 
  • Procesos: multiplicidad de culturas que, en un proceso constante, se transforman y redefinen las prácticas socio-culturales y producen paisaje. Origen y difusión de las culturas. 
  • Valores culturales: aspectos visibles (construcciones); invisibles (lengua, religión); subjetivos (identidad, psicología), 
  • Individuos (como seres autónomos y activos), espacio y cultura; dinámica de las acciones originadas por presupuestos culturales.
  • Paisajes agrarios para el recuerdo: plataneras y caña de azúcar.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Alfa y Omega de la sostenibilidad urbana: ¿Podemos hacer algo?.




Las ciudades siguen creciendo gracias a la dinámica de los barrios periféricos, porque los centros urbanos se encuentran colapsados, el precio del suelo es muy alto y existe una tendencia social a preferir la vida “en el campo”. Nuestros políticos necesitan registrar altas tasas de crecimiento de la población para asegurar subvenciones e inversión, aunque a veces parece que estas inversiones no llegan a estos sectores de rápido crecimiento que tanto lo necesitan.
Calle peatonal en Almería.

Lugares para vivir.
No podemos seguir sacrificando los espacios verdes a la vivienda: las periferias también tienen que respirar. Si queremos elevar la densidad de lugares con un marcado carácter rural, como El Tablero, Barranco Hondo o Araya tenemos que saber lo que piensan los residentes ya existentes y desarrollar racionalmente zonas no urbanizadas, sin destruir los valores patrimoniales, sin sobrecargar las instalaciones existentes, los servicios públicos y las infraestructuras, creando atractivos espacios públicos y privados, y mejorando, más que destrozando, la biodiversidad, el agua y la calidad del aire.

Adosados en Tacoronte

Lugares donde trabajar.
La promoción de centros ciudadanos de barrio puede garantizar su adaptación a diversas actividades y servicios, con fácil acceso, bien equipado, dinámico y donde la gente participe. Incluso puede llegar a ser el foco de un modesto parque con aparcamientos de disuasión, y desde donde el transporte público flexible mejore la conectividad dentro y fuera del barrio. Un ejemplo claro sería La Cuesta, pero también se podría hacer en los territorios degradados de La Montaña de Taco, entre San Matías y Las Moraditas.
También es el momento de empezar a descentralizar el empleo, para reducir la intensidad de los desplazamientos pendulares diarios a los lugares de trabajo (casi todos situados en los centros urbanos), fomentando oficinas, comercios en esos mismos barrios.

Lugares donde jugar.

Lugares para jugar
Mientras que los centros de las ciudades se están convirtiendo en el foco de la vida de la comunidad y se potencia el comercio y las actividades culturales (en algunas ciudades con más éxito que en otras), los barrios de  las periferias también necesitan parques, jardines, y espacios y equipamientos cercanos a los hogares, para el deporte, el ocio, las actividades recreativas que sean seguros para las familias, los niños y los  jóvenes.
Se puede proteger de modo más activo, alguno de los espacios informales en las periferias, como plazas, avenidas y ramblas, para sumarlos al capital urbano de todos los ciudadanos, así como el paisaje y los elementos patrimoniales emblemáticos en el ámbito local, sin necesidad de que puedan tener importancia histórica o valor arquitectónico. Existen innumerables alpendes, molinos, eras, ermitas, cruces,  caminos…. Este patrimonio común, incluso el más moderno y reciente, refuerzan la identidad y la cultura locales.

El refuerzo de la vida en los barrios, sin convertirlos en simples “almacenes de casas” fruto de un desarrollo residencial frenético, rodeados de vías que cortan y compartimentan el espacio ciudadano, si tratamos a los barrios sin considerarlos vertederos de cosas y personas, tenemos una oportunidad para avanzar en la planificación urbana y mejorar la sostenibilidad de los nuestras ciudades. La calidad de vida diaria en una ciudad y su capacidad para atraer y retener ciudadanos cualificados y motivados, determinarán su salud y prosperidad.

Huertos urbanos: el campo invade la ciudad.

domingo, 28 de agosto de 2011

Alfa y Omega de la sostenibilidad urbana




Si queremos ciudades sostenibles, tenemos que esforzarnos en mejorar la calidad de vida en las periferias urbanas de nuestras ciudades, que se están convirtiendo en los lugares donde viven la mayoría de los ciudadanos. 
En los últimos años, la tendencia y la preocupación de muchos agentes políticos, económicos y sociales ha sido promocionar los centros históricos y las zonas de negocios y administrativas. Sin embargo, hemos de pensar que estos son lugares que la gente visita, para trabajar, realizar gestiones o por ocio y turismo, pero no necesariamente son lugares en los que quiera vivir.
 
Hace cincuenta años Jane Jacobs publicó  La muerte y la vida de las grandes ciudades de América, probablemente el libro más influyente en la historia de la planificación urbana.
Jane Jacobs, columnista y crítica de arquitectura, afirmaba que la diversidad y la vitalidad de las ciudades estaban siendo destruidas por algunos arquitectos y urbanistas muy influyentes.
El libro, de gran popularidad, que trascendió el ámbito profesional,  es una fuerte crítica de las políticas de renovación urbanística de los años cincuenta, que destruían comunidades y creaban espacios urbanos aislados y antinaturales. Jacobs defiende la abolición de los reglamentos de ordenación territorial y el restablecimiento de mercados libres de suelo, lo que daría como resultado barrios densos y de uso mixto. Se opuso a la renovación urbana  a costa del desplazamiento de comunidades y la destrucción de la vida en los barrios, a la expansión de las autopistas, aparcamientos y centros comerciales. Riguroso, lúcido y sarcástico, el libro es un programa para la gestión humanista de las ciudades. Sensato, documentado, ameno e indispensable.
Se atribuye a Jacobs una resistencia y activismo que ha salvado sectores interiores de  muchas ciudades, ayudando a mantener el carácter humano de las grandes urbes, e inspiradora de una generación de diseñadores y planificadores urbanos.


Jane Jacobs luchó en una batalla cuesta arriba contra las tendencias dominantes de la planificación.El trabajo de Jacobs ha contribuido a que la vida en la ciudad sea rehabilitada y revitalizada.


Evidentemente, el mensaje de Jacobs no caló en España y menos en Canarias. Las obras de reforma del centro urbano de Santa Cruz, la desaparición de los barrios de Los Llanos, El Cabo y la larga y dolorosa agonía de El Toscal, ha acelerado la construcción de grandes bloques y la aparición de una ciudad dominada por el automóvil, los aparcamientos y los centros comerciales. Santa Cruz es hoy una ciudad vacía de contenido (y luego se extrañan de que no tenga turismo).

Estos proyectos de mega ciudad (algunos de ellos impulsados mediante concursos internacionales y por la inversión pública, para lograr el desarrollo residencial, donde se han construido bloques de apartamentos de gran altura, zonas de vivienda de alta densidad, y grandiosos proyectos públicos), han socavado la esencia del centro de la ciudad tradicional.

La realidad es que la mayor parte de nuestra población vive en las periferias, pero eso no parece ser valorado por las personas que planifican las ciudades hoy en día. Nuestras zonas periféricas están creciendo cada vez más, y ahí es donde tenemos que promover la capacidad de las personas a vivir una vida plena. Hay que promover la vida en la calle y estar conscientes de las amenazas planteadas por los nuevos conceptos urbanos.

Ciudadela de El Toscal, uno de los escasos lugares de nuestra capital donde se conserva esta tipología de vivienda obrera de principios del Siglo XX.
 

En Canarias tenemos dos tipos de periferias: por un lado, las tradicionales, constituidas por cinturones de barrios creados para solucionar las grandes carencias de vivienda desde os años cincuenta: San Pío, Juan XXIII, Las Delicias, Chimisay, Las Chumberas, Añaza ; por otro lado, las modernas promociones de adosados, pareados y otras fórmulas, que se reparten por toda la periferia, sin distinción.

Moraditas de Taco, típico barrio de autoconstrucción.


Unas y otras zonas residenciales se han visto beneficiadas del establecimiento cercano de centros comerciales. Esto, curiosamente, junto a la disposición de vías rápidas, han elevado cada vez más sus tasas de crecimiento.
La periferia de la zona metropolitana ha crecido tanto, que se ha extendido a municipios que tradicionalmente no consideramos dentro de esta zona, como Candelaria (la expansión urbana de este municipio en los últimos años ha sido meteórica) o Tacoronte y El Sauzal.



Promoción de adosados, exponente de la burbuja inmobiliaria en España y del crecimiento difuso de la urbanización.




miércoles, 24 de agosto de 2011

Una visión general de la Geografía Cultural I


Malpaís de Güímar en 1954. El caserío de El Socorro apenas se intuye, sin embargo, las tierras de cultivo del entorno del Camino del Socorro estaban a pleno rendimiento. la colada de lava del Volcán de Arafo de 1705 estaba intacta y donde hoy se encuentra el Polígono Industrial, sólo aparecen grandes huertas lineales de tomate.

La geografía cultural es una rama de la geografía que consiste en el estudio de los múltiples aspectos culturales de las sociedades y cómo se relacionan con los espacios y lugares donde se originan y acompañan a las personas que se mueven continuamente a través del globo. 

Algunos de los principales fenómenos culturales estudiados en la geografía cultural incluyen el idioma, religión, usos y costumbres, estructuras económicas y  de gobierno, el arte, la música, y otros aspectos que explican cómo y por qué las personas actúan allí donde viven. 

La globalización se ha convertido en un elemento a estudiar debido a que se está convirtiendo en un ámbito de estudio nuevo ya que permite a los aspectos culturales viajar fácilmente por todo el mundo. 

El mundo a veces, puede resultar tóxico, según Quino.

Los paisajes culturales vinculan la cultura con el entorno físico en que viven las personas, pudiendo limitar o fomentar el desarrollo de diversos aspectos sociales. 

Por ejemplo, las personas que viven en una zona rural están más ligadas culturalmente al entorno natural que les rodea que los que viven en una gran área metropolitana. 

Este es generalmente el enfoque de la tradición geográfica llamada "Hombre-Tierra-Tradición" (una de las Cuatro Tradiciones Geográficas clásicas), que estudia aspectos como: el impacto humano sobre la naturaleza, el impacto de la naturaleza de los seres humanos, los riesgos naturales, la percepción del medio ambiente o el ambientalismo. 
La geografía cultural se desarrolló en la Universidad de California en Berkeley, dirigida e impulsada por Carl Sauer, a mediados del S XX que utilizó los paisajes como unidad para la definición del estudio geográfico y dijo que las culturas se desarrollan por el paisaje, pero también contribuyen a desarrollar el paisaje. 

Paisaje de plataneras al aire libre en la Rambla de Castro, un paisaje cultural que dio carácter a las zonas costeras de Canarias y que está a punto de desaparecer.

Según Sauer esta interacción entre el paisaje "natural" y las comunidades humanas crea el "paisaje cultural". Los geógrafos culturales se centraron, siguiendo esta tradición, en estudiar el alcance de las intervenciones humanas en la transformación de la naturaleza del paisaje, y por tanto se interesaban ​​en cuantificar la cultura material (por ejemplo, edificios, arquitecturas, tecnologías agrícolas y ganaderas, usos pesqueros, aprovechamiento de los recursos naturales, como bosques, mareas, ríos, barrancos). 

Su trabajo y la geografía cultural de hoy en día se basa más en los métodos cualitativos más que cuantitativos, por lo que han desarrollado técnicas como la entrevista personal, las encuestas o la observación de las huellas de las actividades humanas en el paisaje. 

Actualmente la geografía cultural se sigue practicando en campos tan especializados como la geografía feminista, geografía de las religiones, la geografía de los niños, los estudios de turismo, la geografía de la sexualidad y el espacio, geografía de la criminalidad, o la geografía política. 

Paisaje residual de cultivos de papa y viña en zahorra,  en las medianías altas de Agache. Son muy pocas las parcelas que sobreviven con este tipo de cultivo tradicional.



lunes, 8 de agosto de 2011

Cambio climático, hambrunas y nuevos cultivos.







El cambio climático provocará cambios sustanciales en las áreas aptas para la agricultura, afectando a una amplia gama de cultivos. Los nuevos patrones climáticos alterados serán de muy difícil predicción, pero podemos concluir que puede aumentar la vulnerabilidad de los cultivos a las plagas, las enfermedades y los efectos de eventos climáticos extremos tales como altas temperaturas, sequías y lluvias torrenciales. 
Se podrían suceder capítulos extremos, como sequías seguidas de inundaciones por lluvias intensas, que ya en si mismo causarán catástrofes. 
Los efectos ecológicos, serán, en principio, la expansión de los agentes patógenos, enfermedades y plagas que afectan a las poblaciones humanas y la producción agrícola y ganadera. 
El impacto del cambio climático en la producción de diversos cultivos varía mucho en función principalmente de la región, la estación de crecimiento, los cultivos y sus umbrales de temperatura. 
Cereales, oleaginosas y leguminosas dependen de la temperatura y, en muchos casos, la duración del día, para alcanzar la madurez. El aumento de la temperatura puede acortar la duración del período de crecimiento de estos cultivos y, reducir los rendimientos.



Variedad de manzana asturiana, una entre 800.




Los cultivos proclives a sufrir una disminución significativa de las áreas adecuadas para su cultivo suelen ser vegetales de clima frío, como la fresa, trigo, centeno, manzana y avena.  Los cultivos que se verán favorecidos son mijo panizo, girasol, mijo común, garbanzos y soja.


Mijo


Las regiones que produzcan estos alimentos en el futuro, serán fundamentales para asegurar el abastecimiento alimentario. Por ejemplo, la superficie donde se podrá cultivar el mijo panizo aumentará en más del 10% en Europa y en el Caribe. Sin embargo, estos niveles de aumento no se esperan para África, donde este cultivo es la actual base alimenticia de amplias regiones (sectores del Golfo de Guinea y Sahel). 
África subsahariana y el Caribe perderán entre el 2,6% y 2,2%, respectivamente, de superficies aptas para el cultivo, zonas con escaso desarrollo y escasa capacidad para hacer frente a las hambrunas. Existe una tendencia general a perder áreas cultivables en la zona del Sahel, partes del sur de África, India y el norte de Australia, pero sin embargo, se ganarán tierras agrarias en Norte de EE.UU., Canadá, Antártida, y la mayor parte de Europa. 
En general, las zonas aptas se incrementarán, pero la mayoría de los afectados por la pérdida de superficie viven en regiones que ya están luchando contra los efectos de los fenómenos climáticos irregulares y extremos, en especial el mundo subtropical y mediterráneo. 

Hay que identificar las especies prioritarias y las zonas destinadas a aplicar estrategias de adaptación al cambio climático, en especial para el cambio del clima tolerante a las variedades mejoradas. 
Hay que evaluar los recursos genéticos que se encuentran en los bancos de genes y, también, en la Naturaleza y encontrar las que tengan un potencial para adaptarse a los retos agrarios del cambio climático.





Bancos de semillas, fundamentales para guardar la biodiversidad agrícola.




Buscar y potenciar la riqueza en especies y la diversidad genética que existe en las variedades locales y especies silvestres que deben ser utilizadas, así como aprovechar el conocimiento que reside en campesinos de todo el mundo y que son fruto de un saber adquirido durante generaciones y perfeccionado por la coevolución del paisano con su terrazgo agrario particular. 
Volver aprender a sembrar, a cosechar, a seleccionar las variedades más adecuadas, para adaptar los cultivos a las condiciones climáticas que permitirá seguir cultivando en áreas degradadas, y el óptimo aprovechamiento de las nuevas tierras cultivables.


Campesinos canarios

jueves, 28 de julio de 2011

Música que recuerdo.

Cuando éramos niños, nos gustaba la música que salía, sobre todo de la radio. Uno de mis tíos tenía un tocadiscos y una buena colección de discos, así que también oíamos esa música, que, en mi caso era toda de los años setenta. Pondré algunos ejemplos de esas melodías.




Los Pop Tops era un grupo español, aunque creo que el cantante era de Trinidad o de Jamaica, que en aquellos años de psicodelia y experimentación mezclaban las bases de la música clásica con el soul y el blues. Esta es la canción de la que primero tengo noción de recordar, así que la tuvieron que haber repetido mucho en la radio, porque es de 1971, y yo a esa edad tenía un añito.
Ésta música la utilizaba RTVE en sus cortinillas de continuidad. Como en esa época, no existía lo digital y era muy común que hubiera fallos técnicos, junto a una foto fija de la Plaza de España de Santa Cruz o de La Plaza de Santa Ana de Las Palmas. La debieron poner muchas veces, porque años después la escuché y me vino a la memoria. Es de Vangelis y pertenece al disco El carnaval de los animales, de 1973


Me aprendí primero la versión española de Los Mustang del Submarino Amarillo que la de The Beatles. Se escuchaba tanto cuando yo era chico, que hasta Mortadelo y Filemón hacen una parodia en una de sus historietas y se la ponen a uno de los espías para que confiese.


Esta música me encantaba cuando salía en la radio y en la tele. MFSB era una orquesta formada por más de treinta músicos de estudio. Fue melodía de un anuncio de la tele (pero no recuerdo exactamente que ). La melodia es de 1974.



Grease se estrenó en 1978 y fue un bombazo en España. Se hicieron concursos de baile de rock and roll de los 50' en la tele y la película se promocionó con un fuerte merchandising en las tapas de coca cola y en el interior de los bimbo. Se puso de moda el pelo que saca Olivia Newton John en el número final y los tupes y las camisetas. Ni que decir que todos los adolescentes se querían parecer John Travolta. Creo que hasta le dedicaron un programa de 1, 2, 3, Responda otra vez.



Parchís fue un grupo infantil de los años setenta y ochenta. Entre muchas canciones, hicieron la banda sonora de esta serie de dibujos animados, titulada en España, La Batalla de Los Planetas. Me da la risa floja cuando los apocalípticos critican a los adolescentes otakus, porque se visten como los héroes de sus mangas preferidos. En aquellos tiempos, estábamos hartos de manga, pero no lo llamábamos así: Comando G, Mazinger Z, Heidi, Marco, El Bosque de Tallac, era todo manga...hasta series españolas como Dartacán y los Tres Mosqueperros o francesas, como Ulises 31 contaban con animadores japoneses. Así, que, ni unos son originales (anda que no se regalaban disfraces del Comando G por Reyes), ni se está acabando el mundo porque a nuestros adolescentes le guste el manga y el anime.



Estos tipos eran estupendos. Tenían a toda la chiquillada española pendiente del televisor los sábados por la tarde. Gaby, Fofó, Miliki y Fofito eran la pandilla original de Los Payasos de la Tele. Me encantaban las aventuras, porque siempre acababan tirando algo, rompiendo otra cosa, o a tartazo limpio. Cuando Fofó murió lo sustituyó Milikito (ahora conocido como Emilio Aragón). Posiblemente la muerte de Fofó fue algo que traumatizó a toda una generación de niños españoles, y mira que se murió gente por aquel entonces: Nino Bravo, Cecilia, Félix Rodriguez de La Fuente, Franco...



Para acabar, teniendo en cuenta de que este es un blog canario, Palmera, con uno de sus temas con más éxito, no sé si el mejor de ellos, pero por lo menos, sí el más cantado, sobre todo el estribillo, que servía para echarle las culpas a la piba cuando te dejaba por un chulito con una Honda 70, calzones de pinzas rabones y tonillo beige con calcetines blancos, mocasines negros y camisa de flores. Y tú, que no dejabas la chupa de skay ni a sol ni a sombra, la camiseta desteñida del Powerslave de los Iron Maiden y las botas militares de hebilla en perfecto orden de revista. Y fumabas negro.