jueves, 27 de octubre de 2011

Cosas del clima de nuestras latitudes (grado más, grado menos).

Mapa de la Zona de Convergencia Intertropical.



Según recientes estudios realizados por  la National Science Foundation, la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) y la Fundación Gary Comer  de Ciencia y Educación, la zona de convergencia intertropical (ZCIT) que determina las lluvias que reciben las regiones donde viven más de mil millones de personas a lo largo de los trópicos y subtrópicos se ha ido deslizando hacia el norte en los últimos 300 años, probablemente a causa de un proceso de calentamiento mundial, según se ha publicado en la revista Nature Geoscience.

Islas Palau, uno de los oasis verdes en medio del Océano que podría perder su verdor
La ZCIT continúa migrando a razón de 1,4 kilómetros al año, que es el promedio anual del movimiento registrado en algunas islas del Pacífico cerca del ecuador, que en la actualidad gozan de abundantes lluvias, pero el proceso de sequía parece aumentar en los últimos años, por lo que en un período de cincuenta años puede escasear el agua dulce. La perspectiva de un calentamiento adicional debido a gases de efecto invernadero significa que la situación podría ocurrir incluso antes.
Según este articulo, los estudios sugieren que "el aumento de gases de efecto invernadero podría cambiar la banda principal de la precipitación en los trópicos con profundas implicaciones para las sociedades y economías que dependen de ella".

Diferentes posiciones de la ZCIT, dependiendo de la época del año.

Estas precipitaciones son muy importantes a escala del planeta, ya que son la única fuente directa de agua dulce para millones de personas que carecen de reservas de agua subterránea, pero se desconocen las repercusiones que este fenómeno tiene en los patrones de circulación atmosférica en todo el mundo.
Esta región de lluvias se conoce como zona de convergencia intertropical, debido a que  justo al norte del ecuador, los vientos alisios de los hemisferios norte y sur chocan al mismo tiempo, el calor que provoca el intenso sol tropical se distribuye en la atmósfera y calienta la superficie del mar, vaporizando agua. Se generan nubes de 9.000 metros de potencia que en algunos lugares pueden descargar hasta 4.000 mm de lluvia anuales.
Este estudio se ha realizado en el Océano Pacífico, donde la banda se extiende a través del mar, generalmente entre 3º y 10º al norte del ecuador, dependiendo de la época del año. Recientemente se ha planteado la hipótesis de que la zona de convergencia intertropical, no reside en el hemisferio sur por razones que tienen que ver con la distribución de masas de tierra y la ubicación de las cordilleras más importantes del mundo, en especial la cordillera de los Andes, que no han cambiado durante millones de años.
Estos nuevos estudios han descubierto evidencias de que la zona de convergencia intertropical se situaba sobre el ecuador hace unos 3 siglos y medio, durante el período conocido por los climatólogos como la Pequeña Edad de Hielo de la Tierra, que duró desde 1400 hasta 1850.


Los Cumulonimbus son nubes que exponen el modo en que la energía se mueve en
una célula de convección tropical.Sobre Croacia, en Pula. (Foto: Alan Grubelic)

viernes, 14 de octubre de 2011

Esperar la Primavera (II)






En Yemen, los pozos extraen de los acuíferos fósiles recursos más allá de la tasa de recarga y se están agotando rápidamente, disminuyendo a una velocidad de cerca de dos metros por año. En la capital, Saná, de 2’29 millones de habitantes, el agua del grifo está disponible sólo una vez cada cuatro días. En Taizz, en el sur, una vez cada 20 días. Yemen es una de las naciones con menor disponibilidad de agua potable a nivel mundial 

Sin embargo, tradicionalmente, el país yemení poseía estrategias para conservar y retener la lluvia que cae en las altas montañas en la estación estival debido al monzón. Se embalsaba y se canalizaba, como atestiguan los antiguos y grandes aljibes de Adén, o el gran dique de Ma’rib, que recogía las aguas del Wadi de Dhana (donde algunos sitúan el Reino de Saba). 

Antiguo Dique de Ma´rib, datado en varios cientos de años antes de Cristo.


La tasa de crecimiento demográfico de Yemen es del 3,46% (2006), con una población de casi 25 millones de habitantes, de los cuales, cerca del 24% viven en zonas urbanas. Sin embargo, la cosecha de cereales se ha reducido en un tercio en los últimos 40 años, mientras que la demanda ha continuado su incremento constante. 


Nuevo Dique de Ma´rib, y su presa llena de agua tras las lluvias.

Los yemeníes importan más del 80% de su grano. Sus exportaciones de petróleo se han reducido levemente, y la industria es testimonial. Casi el 60% de los niños tienen deficiencias alimenticias que los conducen al raquitismo y a la desnutrición crónica, las mujeres alcanzan tasas de analfabetismo del 70%, y es el más pobre de los países árabes. 

El resultado probable del agotamiento de los acuíferos de Yemen conducirá a una mayor reducción de su cosecha y el aumento del hambre y la sed, lo que generará un colapso social. 

Yemen vive una revuelta popular con masivas protestas para pedir la marcha de su presidente Alí Abdalá Saleh, (en el poder desde la reunificación del país en 1990), que no ha parado desde el pasado enero. Los muertos ya se cuentan por centenas y se han reproducido combates tribales como los acaecidos en la pequeña guerra civil de 1994. Un estado tan inestable puede derivarse en un conjunto de feudos tribales, que combatirán por los escasos recursos, entre ellos el agua. 

Aljibe de Hababa, de origen medieval, pero todavía es usado por la población.

Recientemente se ha otorgado el Premio Nobel de la Paz a una activista yemení, Tawakul Karman, acampada en la plaza Al Taguir de Saná, donde lucha por la democracia en su país utilizando medios no violentos. 

Siria e Irak también tienen problemas de agua. Curiosamente, estas dos naciones se encuentran en el llamado Creciente Fértil, donde se supone que nacieron las primeras civilizaciones agrarias de la Historia de la Humanidad. Los flujos de los ríos Éufrates y Tigris, de los que dependen para obtener agua de riego, se han reducido, debido a que Turquía, que controla las cabeceras de estos ríos, construye presas para aumentar la producción hidroeléctrica y las regiones de regadío. 


Dada la incertidumbre sobre el futuro de los suministros de agua de los ríos, los agricultores de Siria e Irak están perforando más pozos para el riego, lo que ha terminado por agotar numerosos acuíferos someros. La cosecha de cereales de Siria se ha reducido en una quinta parte desde 2001. En Iraq, la cosecha del grano se ha reducido en una cuarta parte desde 2002. 

Israel necesita también regar sus campos de cultivo en esta región tan escasa en agua. Los hebreos controlan los Altos del Golán (territorio perteneciente a Siria y a Líbano, ocupado desde la Guerra de Los Seis Días, en junio de 1967), el lugar donde nacen las fuentes del río Jordán, cauce que sirve de frontera entre Israel y Jordania, país árabe que tiene 6 millones de habitantes y que en 1970 producía más de 300.000 toneladas de grano por año. Actualmente sólo produce 60.000 toneladas y tiene que importar más del 90% de sus cereales. En esta región, sólo el Líbano ha evitado un descenso en la producción de granos. 


Mapa Hidrológico de la cuenca del Río Jordán.


En Oriente Medio, el crecimiento demográfico es elevado, pero es una región muy con pocos recursos acuíferos, lo que ha conducido a una crisis en la producción de cereales, base de la alimentación. No existen respuestas sólidas y sostenibles por parte de los gobiernos actuales a esta situación de precariedad alimenticia. Quizá esta ha sido otra causa, y no menor, de las revueltas acaecidas durante la Primavera Árabe.

domingo, 9 de octubre de 2011

"In hoc signo vincis" (Con esta señal vencerás)

Hace unos años, aprovechando que se había realizado un exhaustivo censo de todas las cruces y calvarios de Arafo, redactamos un proyecto para conseguir un campo de trabajo que las restaurara y adecentara sus entornos, sobre todo de las situadas en lugares rurales o naturales. Al final no lo logramos, pero desde entonces he caído en la cuenta de la cantidad de cruces que encontramos en nuestro territorio. Aquí van algunas.

Cruz situada en la puerta de la Ermita de San Pedro, en la Rambla de Castro, Los Realejos. Los peregrinos, o simplemente, los paseantes, dejan pequeñas piedras en los brazos y en su base.


Cruz de la Gorgorana, humilde y muy estropeada, en las Cumbres de Arafo, entre castañeros, escobones y belloteros. Aislada y muy difícil de encontrar y de llegar.

Pequeña cruz sin nombre situada en una zona agrícola, entre Arafo y Güímar

Crucificado que preside el salón de actos del Seminario Diocesano, La Laguna, Tenerife.

Cruz engalanada con el sudario blanco y adornada con flores con motivo de la fiesta del 3 de Mayo, en la calle Esteban de Ponte, en Garachico.



Monumental cruz formada por las hojas de la puerta principal de acceso a la Basílica Mayor Pontificia  romana de San Pablo Extramuros. "Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo, entrará y saldrá y encontrará alimento" (Jn 10,9)


Cruz conmemorativa de una peregrinación, situada en Montes de Luna, La Palma. A partir de aquí comienza  el Municipio de  Mazo.

domingo, 2 de octubre de 2011

Esperar a la Primavera.





Es un hecho constatado por los datos y por numerosos científicos que los recursos hídricos de algunos lugares del plantea están desapareciendo con bastante rapidez, debido a la sobreexplotación de los mismos, como por ejemplo en Oriente Medio. 

Después de la 'Primavera Árabe " hemos constatado que muchos de los problemas que han empujado a egipcios, sirios, yemenís, tunecinos, libios y palestinos a salir a la calle han estado más relacionados con el encarecimiento de los productos alimenticios que con otra cosa. Incluso en Israel, el paraíso hebreo de la igualdad, la combinación de altos precios y la rapiña ejercida por las clases dominantes han empujado a su población a salir a manifestarse en contra de las desigualdades y la carestía de la vida. 

Manifestaciones en Israel contra la subida del coste de la vida.

Nuestro mundo se enfrenta a una crisis tras otra en materia de sostenibilidad (económica, ambiental, recursos, alimentos) y el crecimiento de la población agrava estos problemas minuto tras minuto. 

Muchos de los países que poseen altas tasas de crecimiento demográfico están en zonas del planeta donde el suministro de agua no está asegurado, debido a que se encuentran en las zonas subtropicales y mediterráneas, por lo que el hambre se convierte en problema básico. 

En el llamado Creciente Fértil (lugar donde se iniciaron las grandes civilizaciones de la historia por la obtención de excedentes agrícolas) la producción de cereales está cayendo, debido a que los acuíferos se están agotando. 

Arabia Saudita, después de los años setenta, hizo importantes inversiones de petrodólares para no depender de los alimentos importados. Usaron petróleo para adquirir tecnología de perforación (en los años cincuenta Telesforo Bravo, geólogo canario, trabajó para los americanos en Persia señalando sectores donde perforar pozos que sirvieran a la población local) y aprovecharon un acuífero muy profundo debajo de las arenas de la Península Arábiga que invirtieron en regar grandes extensiones de trigales, lo que la convirtió en una nación autosuficiente en su alimento básico principal. 

Telesforo Bravo.

Pero después de más de tres décadas de autosuficiencia en trigo, los saudíes anunciaron en enero de 2008 que este acuífero estaba pronto a agotarse y que su producción de trigo disminuiría hasta desparecer. Entre 2007 y 2010, sus cosechas se han reducido en más de dos tercios. A este ritmo, los saudíes cosecharán sus últimos granos de trigo en 2012 y volverán a convertirse en un país dependiente del cereal importado para alimentar a su población de casi 30 millones de habitantes. 

La desaparición en poco más de treinta años de los cultivos de trigo es debido a que Arabia es uno de los países más áridos del planeta (a lo largo de la costa del Mar Rojo caen lluvias torrenciales en marzo y abril, pero en el resto del país la lluvia es inferior a los cien milímetros anuales), donde la economía tradicional estaba basada en el pastoreo nómada y una débil agricultura de secano muy relacionada con los fondos de wadis y con acuíferos someros. 

Los jessour son agrosistemas similares a nuestras gavias y nateros que
aprovechan las aguas pluviales en el Norte de África.

La producción agrícola cerealista ha dependido exclusivamente del regadío con recursos de un acuífero fósil, que no puede recargarse a una escala temporal humana. La desalación del agua del mar es tan costosa que solamente se puede utilizar para el abasto urbano, y es impensable (incluso para los petrodólares de los Saud) usarla en el regadío. 

Arabia Saudita ha respondido comprando o arrendando tierras en otros países, sobre todo africanos, entre ellos Etiopía y Sudán, que son azotados por periódicas hambrunas cíclicas. Producen alimentos para sí mismos esquilmando los recursos de la tierra y el agua de países paupérrimos, impidiendo utilizar esos recursos para producir alimentos locales que eviten el hambre y la muerte.

(continuará)

jueves, 22 de septiembre de 2011

Tierras de pastos




Los pastizales engloban los pastos y la escasa vegetación arbustiva que se disponen sobre zonas con climas áridos o semiáridos y han sido fundamentales a lo largo de la historia para el pastoreo de nuestras cabañas ganaderas. 
 
En los pastos de Tenerife, sobre todo los que conozco, que son los de la comarca Sureste, podemos encontrar especies anuales como la pimpinela escarlata (Anagallis arvensis), lengua de oveja (Echium plantagineum), amores secos (Bidens pilosa), tembladera (Briza máxima), balango (Avena barbata), tréboles y alfalfa (Medicago spp.), chicoria (Sonchus oleraceus), hierba de gato (Stachys arvensis), grama (Cynodon dactylon), trebol (Trifolium spp.), relinchón (Hirschfeldia incana), o collejas (Silene spp.).


Los amores secos, aunque con una flor muy bonita, son una de las especies que ocupan cultivos,
tierras abandonadas, eriales y pastos y que más difíciles son de erradicar.


Entre las bianuales podemos encontrar el cardo (Galactites tomentosa), y entre las perennes la omnipresente tedera (Bituminaria bituminosa), hinojo (Foeniculum vulgare), alpiste de espiga larga (Phalaris coerulescens) y mecha (Phagnalon saxatile). 

Por supuesto también hay forrajes autóctonos canarios como tagasastes (Chamaecytisus proliferus spp palmensis), vinagrera (Rumex lunaria) o escobones (Chamaecytisus proliferus spp), etc.

Flor de cardo, especie muy apreciada para el ganado, en especial cuando
cabras y ovejas están preñadas. Al parecer aumentan la cantidad y calidad de la leche
En Gran Canaria su flor se usa para cuajar el queso de flor de Guía.

Gran parte de estas tierras no son aptas para cultivos agrícolas, puesto que son zonas donde las precipitaciones son escasas, y la disminución de la materia orgánica conduce a una baja fertilidad del suelo. 

Cuando las precipitaciones son escasas, los pastos y los arbustos no crecen muy altos, pero desarrollan potentes sistemas radiculares, tanto en profundidad como en extensión. 

Por tanto, estos territorios solamente son utilizados para el pastoreo de ganado, la mayoría en régimen extensivo, o mediante la implementación estrategias como la trashumancia, puesto que la ganadería intensiva puede tener un fuerte impacto sobre la vegetación y la estructura del suelo de zonas muy reducidas. Esto implica manejos muy ajustados y cuidadosos para asegurar que los pastizales seguirán siendo sostenibles para el pastoreo de su ganado durante generaciones.

Cabras canarias pastando en los riscos del Andén Verde, en Agaete.



Sobre la acción de los ganados en la vegetación herbácea y arbustiva existen varias posturas, puesto que algunos estudios defienden que los ganados y el pastoreo, en especial de cabras y ovejas en régimen extensivo puede afectar de modo negativo a la vegetación, otros plantean que la acción de un ramoneo combinado de diferentes especies de herbívoros, como ovejas, cabras y vacas, tiende a aumentar la diversidad, tal y como ocurre en las dehesas peninsulares. Precisamente, el manejo ajustado de esos ganados puede ayudar de manera fundamental al mantenimiento de biodiversidad y buena salud de los agroecosistemas pecuarios. 

En el Condado de San Mateo, California, 1.500 hectáreas de hierbas fueron reservadas del pastoreo durante un tiempo de diez años, para ayudar al desarrollo de especies nativas muy raras. 

Después de ese período, y para sorpresa de algunos grupos conservacionistas, se constató que la propiedad vecina (donde pastaban ganados) registraba un inventario muy similar a la tierra preservada, en especial de aquellas especies autóctonas raras. El pastoreo en realidad ayudó a fomentar la vegetación autóctona de modo sostenible, mediante la eliminación de vegetación no autóctona, más apetecible para el ganado. 


Además de promover la vegetación nativa, los pastizales también ayudan a mantener el carbono en sus suelos, ya que son tierras que no se remueven y donde el carbono no se emite a la atmósfera al permanecer fijado, sobre todo en los sistemas radiculares, como se ha demostrado en diversos estudios, que registran un aumento significativo en el almacenamiento anual de carbono en los suelos de los pastizales. 

Los pastizales cubren gran parte de los suelos de la superficie de la tierra, lo que puede ayudar a conservar y proteger la vegetación nativa, lo que es clave para la sostenibilidad a largo plazo.
Zona de pastos en las cumbres de la isla de El Hierro.

jueves, 15 de septiembre de 2011

La Nueva Geografía Física. (II)







Algunos geógrafos actuales plantean que la geografía es el estudio de la forma, función y dinámica de la antroposfera, que es la zona de interacción entre la ecosfera y la noosfera. 

La ecosfera se puede definir como la biosfera, atmósfera, hidrosfera, edafosfera y litosfera o geosfera. Existen, aún hoy, pequeñas porciones de la ecosfera que son “naturales”, no afectadas por las actividades humanas, en sus estructuras físicas y biológicas y en sus procesos y dinámica. 

Los componentes de la ecosfera son los objetos de estudio de las tradicionales ramas de la geografía física: climatología (estudio de la atmósfera), biogeografía (estudio de la biosfera), hidrología (estudio de la hidrosfera), edafogeografía (estudio de los suelos) y geomorfología (estudio de la litosfera). De todos modos, a veces hay objetos o fenómenos que son estudiados por varias ramas, como los suelos y los glaciares, lo que pone de relieve la interconexión crítica entre las esferas terrestres y las estrechas relaciones entre ellas, por lo que es necesario poseer amplios conocimientos de varias ramas para comprender las profundas interacciones humano-ambientales. 



La esfera del conocimiento (noosfera) es la esfera de influencia de la mente humana, y puede considerarse como la actividad mental que permite a los seres humanos actuar sobre el medio y la conciencia sobre el uso, manejo y conservación de los recursos. Estarían incluidas las estructuras culturales, sociales, ideológicas, económicas y tecnológicas y los procesos e interacciones que se producen. 

La dialéctica que se plantea entre estas dos esferas tiene como resultado una esfera de síntesis: la antroposfera, producto de la influencia humana sobre la ecosfera y que ha sido objeto de estudio tradicional de la geografía regional. Sin embargo, la actual crisis ambiental acentúa las interrelaciones entre todas las esferas terrestres, por lo que ha llegado el momento de que los geógrafos físicos aborden su estudio. 

El enfoque 'holístico' en la geografía, no es nada nuevo, ya que fue principal en el siglo XIX y principios del siglo XX, desarrollado por Humboldt, Vidal de La Blache, Eliseo Reclus, o Alfred Hettner. Durante los años de la super-especialización, otros profesionales, como los ecólogos y los ambientólogos también estudian la forma y función de los ecosistemas y de la antroposfera a escala global. 


Élisée Reclus (1830-1905),  geógrafo, miembro anarquista de la Primera Internacional. Creador de la Geografía social, sus innumerables trabajos sobre geografía humana y geografía económica están entre los mejor elaborados en la historia de esta ciencia.

¿Ha perdido la geografía física la gran oportunidad de recuperar su herencia académica?. Muchos geógrafos físicos se indignan de que su rica tradición de estudios ambientales a escala global y regional haya pasado desapercibida para esta nueva ola de profesionales, demasiado eclécticos y pragmáticos, que trabajan al calor de las normas impuestas por las regulaciones legales ambientales.

Hay que restablecer la legitimidad histórica de la tradición geográfica dentro de la academia porque la geografía física tiene un enfoque distinto en el estudio de la antroposfera que la distingue de la ecología y de las ciencias ambientales, debido a su interconexión con la geografía humana. 
En el núcleo epistemológico de todo profesional que se llame geógrafo se encuentra el estudio de la interrelación de factores ambientales y humanos a diferentes escalas( local, regional y mundial).

Geógrafos realizando trabajo de campo.

jueves, 8 de septiembre de 2011

La Nueva Geografía Física.(I)






La Geografía Física estudia los componentes del ambiente físico de la Tierra y sus relaciones y distribución sobre la superficie del planeta, así como los cambios en el tiempo que experimenta, por causas naturales o por el impacto humano. 

Tradicionalmente existía un mayor peso de los estudios de la superficie terrestre en su conjunto, así como los procesos de formación y modelado de la superficie de la Tierra, las variaciones espaciales que se producen a lo largo del tiempo, intentando describir y explicar el medio natural reciente del planeta. 

La geografía física se subdivide convencionalmente en geomorfología, climatología, hidrogeografía, glaciología, paleogeografía, biogeografía, edafogeografia, y la ciencia del paisaje, (que busca un análisis integrado de todo el medio natural). 





En el momento en que escribo esto, algunos autores dicen que vivimos en el Antropoceno, una época dominada por las actividades humanas en el planeta. Los impactos humanos sobre el medio ambiente son muy variados, cambiando la relación de los gases de la atmósfera, haciendo retroceder los glaciares, dañando la fertilidad del suelo, afectando a la calidad y cantidad del agua en ríos, lagos y océanos, destruyendo los paisajes naturales, transformando el relieve y reduciendo la biodiversidad. 

Los cambios originados por las actividades humanas son radicales y profundos, por lo que ciencias como la biología, la meteorología, la hidrología, y, por lo que a nosotros respecta, la geografía física deben cambiar el enfoque clásico y buscar uno nuevo, coherente con este planeta dominado por humanos. 

La geografía física se está reinventando. La excesiva especialización que sufrió la disciplina durante las dos últimas décadas del S.XX, condujo a la pérdida del particular sentido holístico inherente a la geografía, y en esta fragmentación, los geógrafos, cada vez más, nos sentíamos absorbidos por las otras disciplinas relacionadas, perdiendo así el enfoque espacial. Un geógrafo debe expresarse, ante todo, mediante un mapa. 

Esquema básico del funcionamiento de un Sistema de Información Geográfica.

Otro de los fenómenos ocurridos en esos momentos fue el alejamiento, distanciamiento, e incluso bipolaridad entre geografía física y geografía humana, hasta el punto de parecer profesionales totalmente distintos. 

La respuesta consiste en reorientar la geografía física hacia los graves y urgentes problemas ocasionados por la crisis ambiental, lo que ha llevado a muchos profesionales a revisar y ampliar el campo de sus conocimientos (buscando las relaciones entre las diferentes esferas que forman el Geosistema) y volver a forjar vínculos más estrechos con la geografía humana. 

Tormenta de arena y polvo sahariano afectando a Canarias y Atlántico Noreste.
El estudio de estos fenómenos, con gran repercusión en el medio ambiente y la salud de los canarios,
es fundamental para entender los efectos del cambio climático en nuestras islas.
 
La nueva geografía física, consistiría en abandonar la superespecialización (la geografía física contemporánea está cada vez más fragmentada en las diferentes disciplinas relacionadas anteriormente) y considerar de nuevo la ciencia integral común. 

Debemos estimular el pensamiento y el conocimiento, para así provocar el debate y la discusión sobre las grandes incertidumbres ambientales del Siglo XXI. 

¿Cómo crear un nuevo núcleo epistemológico de la geografía física, modernizándola, actualizándola y haciéndola práctica? 

  • Trabajando campos como las interrelaciones complejas del sistema terrestre, dotando de presencia espacial a las ubicaciones y explicando los flujos en los sistemas biogeoquímicos.
  • Reconstruyendo los paleoambientes del Cuaternario y cómo los cambios se han acelerado en los últimos cincuenta años, para comprender los cambios ambientales en escalas de tiempo diferentes. 
  • Convirtiendo la sostenibilidad en un nuevo campo de estudio para la geografía física. 
  • Revisando la perspectiva espacial y territorial, insertándola en un modelo histórico, abordando los problemas a diferentes escalas (local, regional, global). 
  • Reconociendo debidamente los presupuestos teóricos que impulsan nuestros trabajos científicos, pero también pensando en las respuestas ambientales y su gestión adecuada.
  • Cosechando los beneficios de una disciplina básicamente medioambiental y que es un puente entre las ciencias humanas y físicas, que debe cultivar la investigación multidisciplinar e interdisciplinar. 
  • Comunicando los objetivos específicos de la geografía física y su utilidad social, dándola a conocer a otros profesionales, a los tomadores de decisiones y (mediante los medios de comunicación) al público en general y a los estudiantes de geografía. 

Marejada en San Andrés, Santa Cruz de Tenerife. Los trabajos relacionados con los riesgos y el territorio forman parte del nuevo campo de actuación de la geografía física.

martes, 6 de septiembre de 2011

Una visión general de la Geografía Cultural II (final).

La Romería de El Socorro (Bajada y Subida), transcurre por un paisaje similar al que conocieron
nuestros ancestros, y es un hecho unificador de los habitantes del Valle de Güímar.
Foto: AtribuciónCompartir bajo la misma licencia Algunos derechos reservados por Mataparda

Algunos geógrafos culturales se centran en estudiar las pautas y las interacciones de la cultura, tanto material como inmaterial, en relación con el entorno natural y la organización humana del espacio.
En los años sesenta y setenta, durante el apogeo de la "revolución cuantitativa" la geografía cultural retrocedió debido a que los geógrafos humanos centraron su atención en el desarrollo de la disciplina como una ciencia espacial, desarrollando la cartografía y la estadística, así como la modelización.
Durante la década de los ochenta, sin embargo, la crítica del neopositivismo en la geografía propició un renovado interés por la geografía cultural, pero con diferentes supuestos teóricos, métodos y temas que los de la Escuela de Berkeley. 
En lugar de centrarse en la cultura material, principalmente de las sociedades rurales, los nuevos geógrafos culturales estudian la cultura en las sociedades contemporáneas y urbanas, centrándose en la investigación de la cultura no material (valores humanos, la religión, el propósito de las acciones humanas, la identidad, la ideología…).
Muchos geógrafos culturales actuales se nutren desde el punto de vista de la teoría y el método de un conjunto diverso de tradiciones teóricas, incluida la geografía de la percepción, el marxismo, el historicismo, la fenomenología, el existencialismo, la teoría feminista, la teoría post-colonial, el post-estructuralismo y el psicoanálisis.

Algunos aspectos de la geografía del turismo, pueden abordarse desde una perspectiva cultural.
Puerto de la Cruz, Tenerife, desde el túnel de Martiánez.

Los nuevos temas de estudio que se incorporaron a la geografía cultural fueron: el colonialismo, imperialismo y nacionalismo, la cultura popular y el consumo, el género, la etnicidad, los conflictos raciales y religiosos, la ideología, la estructura de las familias, el lenguaje, los medios de comunicación, la identidad social y la construcción de la identidad relacionada con el espacio habitado. Otros aspectos investigados son las concurrencias entre las representaciones y discursos culturales, la cultura material, las prácticas culturales y su influencia espacial, el reconocimiento de los mapas espacio-temporales para describir y explicar la experiencia territorial de una colectividad.
Paul Claval se refiere a las nuevas escalas de los estudios culturales a través de grupos particulares y sus improntas en los paisajes. Aparecen las relaciones entre cultura y pobreza, cultura y género, cultura y política y los objetos culturales no materiales.


Paisaje agrario de las medianías altas de Garachico, entre Genovés y San Juan del Reparo.
Policultivo de viña y millo.



¿Qué categorías se pueden analizar en el paisaje cultural?
  • Elementos, fenómenos y procesos producidos por las acciones de los grupos humanos, diferenciados por su identidad, que dan significado y estructuran la forma del paisaje. 
  • Formas del paisaje: localizaciones, equipamientos, huellas del pasado, con significante, pero sin significado activo. 
  • Relaciones: los vínculos, los lazos de unión, las familias, los clanes. 
  • Estructura: de los grupos sociales y equipamientos colectivos resultantes de la acción humana. 
  • Procesos: multiplicidad de culturas que, en un proceso constante, se transforman y redefinen las prácticas socio-culturales y producen paisaje. Origen y difusión de las culturas. 
  • Valores culturales: aspectos visibles (construcciones); invisibles (lengua, religión); subjetivos (identidad, psicología), 
  • Individuos (como seres autónomos y activos), espacio y cultura; dinámica de las acciones originadas por presupuestos culturales.
  • Paisajes agrarios para el recuerdo: plataneras y caña de azúcar.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Alfa y Omega de la sostenibilidad urbana: ¿Podemos hacer algo?.




Las ciudades siguen creciendo gracias a la dinámica de los barrios periféricos, porque los centros urbanos se encuentran colapsados, el precio del suelo es muy alto y existe una tendencia social a preferir la vida “en el campo”. Nuestros políticos necesitan registrar altas tasas de crecimiento de la población para asegurar subvenciones e inversión, aunque a veces parece que estas inversiones no llegan a estos sectores de rápido crecimiento que tanto lo necesitan.
Calle peatonal en Almería.

Lugares para vivir.
No podemos seguir sacrificando los espacios verdes a la vivienda: las periferias también tienen que respirar. Si queremos elevar la densidad de lugares con un marcado carácter rural, como El Tablero, Barranco Hondo o Araya tenemos que saber lo que piensan los residentes ya existentes y desarrollar racionalmente zonas no urbanizadas, sin destruir los valores patrimoniales, sin sobrecargar las instalaciones existentes, los servicios públicos y las infraestructuras, creando atractivos espacios públicos y privados, y mejorando, más que destrozando, la biodiversidad, el agua y la calidad del aire.

Adosados en Tacoronte

Lugares donde trabajar.
La promoción de centros ciudadanos de barrio puede garantizar su adaptación a diversas actividades y servicios, con fácil acceso, bien equipado, dinámico y donde la gente participe. Incluso puede llegar a ser el foco de un modesto parque con aparcamientos de disuasión, y desde donde el transporte público flexible mejore la conectividad dentro y fuera del barrio. Un ejemplo claro sería La Cuesta, pero también se podría hacer en los territorios degradados de La Montaña de Taco, entre San Matías y Las Moraditas.
También es el momento de empezar a descentralizar el empleo, para reducir la intensidad de los desplazamientos pendulares diarios a los lugares de trabajo (casi todos situados en los centros urbanos), fomentando oficinas, comercios en esos mismos barrios.

Lugares donde jugar.

Lugares para jugar
Mientras que los centros de las ciudades se están convirtiendo en el foco de la vida de la comunidad y se potencia el comercio y las actividades culturales (en algunas ciudades con más éxito que en otras), los barrios de  las periferias también necesitan parques, jardines, y espacios y equipamientos cercanos a los hogares, para el deporte, el ocio, las actividades recreativas que sean seguros para las familias, los niños y los  jóvenes.
Se puede proteger de modo más activo, alguno de los espacios informales en las periferias, como plazas, avenidas y ramblas, para sumarlos al capital urbano de todos los ciudadanos, así como el paisaje y los elementos patrimoniales emblemáticos en el ámbito local, sin necesidad de que puedan tener importancia histórica o valor arquitectónico. Existen innumerables alpendes, molinos, eras, ermitas, cruces,  caminos…. Este patrimonio común, incluso el más moderno y reciente, refuerzan la identidad y la cultura locales.

El refuerzo de la vida en los barrios, sin convertirlos en simples “almacenes de casas” fruto de un desarrollo residencial frenético, rodeados de vías que cortan y compartimentan el espacio ciudadano, si tratamos a los barrios sin considerarlos vertederos de cosas y personas, tenemos una oportunidad para avanzar en la planificación urbana y mejorar la sostenibilidad de los nuestras ciudades. La calidad de vida diaria en una ciudad y su capacidad para atraer y retener ciudadanos cualificados y motivados, determinarán su salud y prosperidad.

Huertos urbanos: el campo invade la ciudad.