sábado, 18 de febrero de 2012

Geografía e Imperio







Tradicionalmente, hasta bien entrado el siglo XX, se solía confundir a un geógrafo con un viajero, asumiendo que sus cometidos eran idénticos. 

Hasta hace pocos años se suponía que el trabajo de un geógrafo consistía en realizar descripciones de los países extranjeros, su clima, sus producciones, sus habitantes, con estadísticas y relaciones prolijas de capitales, ríos y cordilleras, pero matizados por una generosa introducción y lleno de pies de página con aventuras trepidantes y curiosas anécdotas personales. 

Sin duda alguna se escribieron muchas crónicas que justifican esta creencia popular: Humboldt, Burton y Speke, Livingstone y Stanley, Francis Garnier, Sven Hedin, o Pierre Brazza.

Livingstone

La geografía empezó a dar pistas de lo que sería su futuro progreso con la obra de Karl Ritter, continuada por Ratzel, Reclus o Vidal de La Blache, avanzando más allá del dominio de los cuentos de los viajeros y la observación inconexa. Ritter y Ratzel ordenan un cuerpo de investigación, un método progresivo y científico. 

Cecil Rhodes :Tenemos que encontrar nuevas tierras a partir de las cuales podamos obtener fácilmente las materias primas y, al mismo tiempo explotar la barata mano de obra esclava que está disponible de los nativos de las colonias. Las colonias también proporcionarían un vertedero de los excedentes de bienes producidos en nuestras fábricas.
Esta ciencia acabaría el S. XIX como algo más que una recopilación enciclopédica de simples estadísticas numéricas, o la crónica de aventuras maravillosas. 

A partir de este momento se trata de presentar una imagen clara de la superficie de la tierra, sus diversas formas, la configuración de sus continentes, islas y océanos; la formación y evolución de sus montañas, valles y llanuras, el funcionamiento de sus ríos y lagos, sus climas, las relaciones entre plantas y animales. Por lo tanto, se esfuerza por producir una imagen que no sea una simple relación de detalles topográficos. 

Cada vez más se busca una conexión entre los hechos aislados, tratando de establecer las relaciones que existen entre las ciudades. Se hacen informes sobre las vías de comunicación, la agricultura, ganadería y minería o la economía regional en su conjunto. Se estudian las repercusiones de las crisis sobre las sociedades y las reacciones de los diversos grupos humanos.
Muerte de Gordon Pachá en Jartoum, a manos de las tropas del Mahdit.

Los estudios de geografía de finales del siglo XIX versan sobre la distribución de la vida vegetal y animal en la superficie de la tierra, y las relaciones que existen entre el mundo orgánico y su soporte inorgánico. 

También la humanidad era estudiada, y se constataba que las sociedades, tanto de forma inconsciente y consciente, habían cambiado la faz de la naturaleza (posibilismo), y cómo, por el contrario, las condiciones de su entorno geográfico han moldeado su propio progreso (determinismo). 

En estos momentos es cuando los geógrafos comienzan a asistirse de las diferentes ramas de la ciencia, pero sin intención de ocupar el campo de cada ciencia. Muchos geógrafos constatan que las “ciencias puras” no tienen como objeto de estudio los intereses humanos, porque exige conocer también las ciencias humanas, como la antropología, la sociología o la historia.

Batalla de Rorke's Drift. Los británicos y los boers lucharon contra los zulues por el dominio de las colonias sudafricanas. Una vez conjurado el peligro nativo, se enfrentaron entre ellos en otro conflicto colonial.

La Geografía empieza a tomar prestadas metodologías, técnicas de campo, técnicas de laboratorio, principios epistemológicos de la meteorología, la física, la química, la geología, la zoología y la botánica, pero estas ciencias también se nutren de la geografía. El impulso derivado de la investigación geográfica permitió a muchas de estas ciencias alcanzar estados avanzados a principios del S.XX, gracias a una enorme cantidad de pruebas físicas obtenidas en el campo. El perfeccionamiento del conocimiento geográfico contribuyó al progreso general de la ciencia. 

El despegue de la ciencia geográfica se advierte en una mayor precisión y la plenitud y rigor de los trabajos que se realizan.  Se habilitan expediciones de exploración, y al hacerlo se tuvo cuidado en disponer de los instrumentos y aparatos necesarios que pudieran aportar resultados precisos y definidos. 

Ilustración de La venganza de Maiwa de Henry Rider Haggard

Se orientó y fomentó la investigación, y se puso empeño en mostrar una generosa apreciación de los trabajos de aquellos que hicieron esas exploraciones. 

Las sociedades burguesas que iniciaban la aventura colonial en África, Asia Oceanía necesitaban demostraciones de valor humano y resistencia, dignas de aplauso entusiasmado en las crónicas de los diarios. 

Sin embargo, los gobiernos, los ejércitos, los industriales, las grandes empresas necesitaban también que esos viajeros poseyeran cualidades excepcionales de observación para poder plasmarlo fielmente en sus informes.

National Geographic 828
Número de enero de 1965 del National Geographic Magazine:
americanos en Vietnam.

Cuando leemos un volumen de viajes o una novela de aventuras sobre zonas remotas (como los libros de Henry Rider Haggard, Joseph Conrad, Herman Melville, o Rudyard Kipling) de esa época, apreciamos el espíritu de aventura, la fertilidad de los recursos humanos, la presencia de ánimo, y otras cualidades morales de su autor. Sin embargo también vemos una orientación y una justificación de la presencia europea en el mundo, del Imperio y del eurocentrismo. Aquellos exploradores, desde el punto de vista geográfico, eran defensores de la ciencia aplicada, que ampliaban los conocimientos de sus coetáneos con vistas a la explotación de un país o de una región. Ayudaron a trazar vías de ferrocarril, construir puentes, localizar puertos, ciudades y minas. 

Las exigencias de esta geografía “imperial”, pero también moderna, eran cada vez mayores, por lo que estos exploradores estaban cada vez más capacitados. 

Del mismo modo, también aumentaba el conocimiento por parte de sus lectores europeos y americanos en la comodidad de sus hogares, través de publicaciones similares a “National Geographic Magazine” .


El Incidente de Fachoda, visto por los franceses.

viernes, 3 de febrero de 2012

Eras para trillar el cereal.




Las eras son construcciones circulares de tierra limpia y con un firme algunas veces empedrado, donde se trilla la mies. Suelen estar rodeadas de una pared de piedra seca, o de grandes lajas hincadas en el suelo y en estas paredes se abre una portela que facilita la entrada del ganado que ayuda en las labores de la trilla. La proliferación de eras por todo el territorio insular nos habla de la importancia que tuvo el cultivo de cereales durante los tiempos que median entre la llegada de los europeos hasta el cambio de modelo económico y productivo, hace apenas cuarenta años.


Era de Pino el Tarro sobre los 1500 metros de altitud, en los Altos de Adeje. Los cereales ocuparon casi todos los pisos agroclimáticos de la Isla de Tenerife, excepto la zona del interior de Las Cañadas.

Era de Calderón, sobre los 1000 metros de altitud, justo sobre el risco del Barranco del Infierno.
Hoy se encuentra rodeada de un denso pinar con escobones, jaras y otros matorrales.

Era Benítez, cerca de Ifonche, sobre el Barranco del Infierno. Las eras se suelen situar en zonas elevadas o cerca de barrancos, para que las corrientes de aire favorezcan los trabajos de aventar para separar el grano de las pajas.

Era de la Casa de La Granja, en Arafo (950 m.s.n.m.). Situada junto al barranco de Los Eres, los orígenes de esta era se remontan a la época en que los frailes dominicos tenían aquí una alquería y un oratorio. El cereal era la base de la alimentación de nuestros antepasados (y la nuestra, aunque ya no seamos conscientes del precio al que está el pan).

Era de los Bartolos, cerca de Montaña Ifara, en Granadilla, a 120 metros de altitud, y en una de las zonas más secas de la isla. La era está enteramente construida con piedra de tosca. El cereal de secano, tanto ciertas variedades de trigo, como la cebada eran la base del gofio y del pan nuestro de cada día.

Era de La Asomadita, en la Cuesta del Rosario, Machado, a 450 metros de altitud, cerca de  la Ermita del Rosario, justo al borde del escarpe que desciende hasta la zona de Tabaiba, y muy cerca del Camino de la Virgen de Candelaria.

Pequeña era situada entre Las Barreras y Barranco Hondo. La región situada entre el pasillo de Los Rodeos y el Sureste ( municipios de El Rosario, occidente de Santa Cruz y sur de La Laguna) fueron intensamente cultivados de cereales y leguminosas, la mayoría de secano. A lo mejor la humedad, las lloviznas y el viento constante propiciaron el cultivo de herbáceas, frente a los arbustos o los árboles.

viernes, 27 de enero de 2012

Otra vez la sequía


En este año 2012, la región del Sahel, nuestros vecinos del continente africano, se encuentra de nuevo con altas probabilidades de tener que enfrentarse a una grave crisis alimentaria que podría poner en riesgo vidas y los medios de subsistencia como ya pasó en las últimas crisis alimentarias de 2005, 2008 y 2010, que afectaron a más de 10 millones de personas. 

África tiene múltiples dificultades con el agua, pero quizás las más graves son las cuestiones relacionadas con la pérdida de agua en las grandes cuencas hidrográficas como el Níger, el Nilo y el Lago Chad. 

El Lago Chad merma año tras año, debido al calentamiento global
la escasez de agua y la sobreexplotación de los acuíferos.

La voluntad política y las inversiones internacionales, pueden ayudar a proporcionar agua a millones de pequeños campesinos que luchan por conseguir alimentos suficientes para comer. Hay que apoyar iniciativas locales que impliquen directamente a estas comunidades de campesinos para almacenar el agua de lluvia, utilizando el agua de una forma más eficaz y preservando los recursos hídricos para años siguientes. Estas personas no tienen acceso a un mínimo de 20-50 litros diarios necesarios para cubrir sus necesidades básicas, y, por supuesto, carecen de agua suficiente para tener sistemas de saneamiento adecuados. 

Trabajos de aprovechamiento de la humedad del suelo, mediante
caballones, bancales y mulching de paja.


Diferentes agencias y ONG’s han implementado iniciativas concretas para cambiar la situación de la falta de agua, como AECID, FAO, Intermón, Oxfam, Acción Contra el Hambre, o Caritas Internationalis. 

Unas y otras convienen en que el sector agrícola debe asumir su responsabilidad para evitar la escasez de agua, encontrando maneras más efectivas para regar las tierras agrícolas usando menos agua. Producir alimentos suficientes es fundamental en la lucha contra el hambre y para mejorar las condiciones de vida, pero la agricultura consume casi el 70 % del agua dulce y hasta un 95 % en algunos países en desarrollo. 

Los gueltas son depósitos de agua de lluvia que se producen en los fondos
de los wadis tras las lluvias y que se pueden mantener todo el año.
Son aprovechados por los pastores nómadas para abrevar a sus ganados.

Para hacer frente a la escasez, incluso cuando aumenta la demanda de alimentos, hay que producir más comida con menos agua, protegiendo la salud de los ríos y lagos, preservando los bosques y optimizando el riego de los cultivos y la cría de ganado. 

Hay que actuar a escala local y regional, apoyando proyectos de regadío de escala local, a corto plazo y en cada aldea, con métodos sencillos, baratos y eficaces, en relación al coste que cada campesino pueda asumir para regar sus campos. En estas zonas de lluvias irregulares también es importante apoyar sistemas comunitarios para la recogida y almacenamiento del agua de lluvia. 

Huertos familiares en algunas aldeas del Sahel que son regados con sistemas
de goteo y suministran hortalizas a la familia.

Aunque es urgente ayudar a la gente a recuperarse de una sequía o crisis alimentaria, proporcionándoles semillas, abonos, ganado y regadíos, el objetivo final es romper con la dinámica de auxilio y socorro “in extremis”, ejecutando programas posibles y sostenibles a largo plazo, pero para lograrlo hay que cambiar las políticas de cooperación regionales, mejorando la gestión de los recursos y superando las barreras nacionales. 


Solucionar la escasez de agua no solamente tiene que ver con la mejora agraria, sino con el uso sensato del medio ambiente local, la lucha contra el calentamiento global, el establecimiento de precios justos para el agua, el reparto equitativo del agua para la agricultura, el turismo, la industria y el consumo doméstico. 


Pozos profundos que se llenan con agua de lluvia, bien mediante alcogidas
artificiales, bien mediante suministro freático. Suelen mantener el agua todo
el año, incluso en los momentos de sequía.



jueves, 19 de enero de 2012

Barrancos del Sur de Tenerife.

Cabecera del Barranco del Infierno (Barranco del Tragatrapo),
sobre Ifonche. Al fondo la Pica de Imoque y Los Roques
de Los Brezos. Primavera de 2000.

Barranco de Tajo, Arico, cauce abajo de donde de encuentran los Lavaderos. En los años de
muchas lluvias es posible ver rezumes y charcos en estos lugares, por lo general secos.
Verano de 2002.

Cauce medio-alto del Barranco de Añavingo, poco después del Nicho de San Agustín.
En estas paredes verticales se refugian numerosos endemismos locales.
Otoño de 1996.

Cauce del Barranco de Añavingo desde la Chapa del Drago. Se puede ver el sifón de
Amance. En esta zona aparecen arboles de la laurisilva como el palo blanco, el madroño, follao, acebiño
o hayas, pero también del piso termófilo, como la sabina.
Primavera de 2001.

Profundo cañón del Barranco del Río, a su paso por la Carretera General del Sur.
Invierno de 2004.

Barranco del Charcón, cerca de la Montaña de Ifara, en Granadilla.
Este pequeño barranquillo era rico en eres y charcos que aprovechaban los del
lugar para abrevar el ganado y obtener agua en la aridez del Sur de Tenerife.
Otoño de 1999.

lunes, 9 de enero de 2012

Enseñar geografía




Uno de los mayores desafíos que enfrenta la sociedad española de principios del siglo XXI se refiere a la educación. La necesidad de mejorar las habilidades de la fuerza laboral para afrontar los retos de la ciudadanía democrática que evoluciona muy rápido en un mundo cada vez más complejo, presenta enormes desafíos educativos 

Las jóvenes generaciones de estudiantes deben ser una prioridad de
la enseñanza y didáctica de la geografía.

¿Qué necesitan saber los ciudadanos del mañana para funcionar eficazmente en un mundo caracterizado por una economía globalizada y circunstancias locales cambiantes e interdependientes? 

¿Cuál debe ser el tipo de escuela que enseñe a unos estudiantes que están abocados a tener diferentes tipos de puestos de trabajo durante el curso de sus vidas? 

Las modernas técnicas de recogida de datos y análisis de los mismos han facilitado el trabajo de los geógrafos en el campo y en el gabinete.

¿Qué experiencias educativas pueden motivar y promover el enriquecimiento y la formación personal, colectiva y social en la era de la televisión, internet, las telecomunicaciones, los smart phones, los ordenadores y la supermovilidad? 

Está claro que la geografía debe ser parte de cualquier esfuerzo serio para enfrentar los desafíos educativos implícitos en estas cuestiones. Los estudiantes necesitan estar expuestos a ideas y perspectivas que atraviesen la línea divisoria entre lo físico y lo humano; que tomen en cuenta la evolución del espacio; de las influencias de los  lugares; que centren la atención en el posible determinismo de los territorios locales sobre el saber y las actividades de sus habitantes, y que fomenten un aprecio por la diversidad de pueblos y paisajes que componen la superficie de la Tierra. 

Este fue mi primer atlas. Con él aprendí cuestiones básicas que me ayudaron durante todo mi recorrido formativo.
La geografía no es un lujo en los programas de estudios. Por el contrario, es un componente necesario de cualquier iniciativa de reforma a fin de preparar a los estudiantes para los retos del siglo XXI. Debe seguir presente en los programas escolares, reflejando un creciente reconocimiento de que la comprensión de las cuestiones territoriales y ambientales es esencial para que los estudiantes de hoy puedan moverse con eficacia en el mundo del mañana. 

La geografía es una materia esencial, pero no sólo por el conocimiento geográfico “per se” (que considero fundamental, para nuestros actos cotidianos, como viajar, hacer turismo, entender un mapa, presentar una reclamación catastral etc.) sino porque la enseñanza de la geografía es un vehículo para aumentar la atención en el aula de los temas contemporáneos y para integrar objetivos de aprendizaje y competencias asociadas a otras materias básicas (las matemáticas, la biología, la química, la física, la historia, el arte). 

Moderno sistema de información geográfico. Nada que ver con los mapas desplegados en el suelo de la primera fotografía expuesta más arriba.

Habría que trabajar en asentar una serie de cuestiones, tanto desde la Academia, como desde el Colegio de Geógrafos o desde otras asociaciones profesionales, para lograr los objetivos de enseñanza y didáctica de la geografía que mejoren la formación de la misma en primaria, secundaria y bachillerato. 

  • Prestar mayor atención a la investigación, que debe tener en cuenta ciertas cuestiones básicas metodológicas y conceptuales de la geografía que sean especialmente relevantes para las inquietudes y necesidades sociales (cambio climático, crisis ambiental, geografía del paro y del empleo, industrialización, nuevas tendencias en agricultura, urbanismo). 
  • Priorizar e impulsar proyectos transversales que tengan como denominador común los asuntos territoriales.

  • Investigar en la mejora de los procesos de comprensión de la alfabetización geográfica, la mejora de la didáctica, el saber sobre la resolución de problemas y el papel de la información geográfica en la educación, incluyendo las estrategias de aprendizaje interactivo y espacial de sistemas de información geográfico que sirvan de soporte a la toma de decisiones. 
  • Normalizar la enseñanza de la geografía para mejorar los resultados académicos en las escuelas, examinando periódicamente los resultados para identificar los temas que deben ser consolidados y asentar la base del conocimiento de la geografía actual (reciclaje y formación continua de los formadores). 



  • Mejorar las competencias geográficas de la población general, en especial de miembros de grupos de interés en todos los niveles. 
  • Fortalecer los vínculos entre la geografía académica y los usuarios de sus investigaciones. La geografía debe ser percibida como una “ciencia útil”.  

sábado, 31 de diciembre de 2011

Sopas de basura II




La presencia del plástico en las islas de basura está teniendo un impacto significativo en la vida marina. 

Las ballenas, aves marinas y otros animales pueden ser fácilmente atrapados en las redes de nylon y los anillos de plástico frecuentes en las islas de basura. Pueden asfixiarse por restos de preservativos, bolsas de plástico, globos, pajitas, y film de cocina. 

El pescado, las aves marinas, tortugas, cetáceos, medusas, por error pueden ingerir bolitas de plástico de colores brillantes, confundidos con huevos de peces y plancton. 
Microplásticos.

La investigación también ha demostrado que, con el tiempo, los gránulos de plástico se deterioran, generando toxinas que se transmiten a los animales del mar cuando los ingieren, creando envenenamientos y problemas genéticos en un primer momento, pero el veneno se aloja en los tejidos adiposos y se transmite a lo largo de la cadena alimentaria hasta llegar, incluso, a las personas. 

La basura flotante es un vector que ayuda a la propagación de especies hacia nuevos hábitats. Algunas medusas, crustáceos o moluscos se adhieren a los trozos de plástico flotante, crecen y se dejan transportar hacia nuevas áreas, cruzando, por ejemplo, el Atlántico o el Pacífico. Su llegada a nuevos ecosistemas, generará, sin duda, problemas a las especies nativas. 

En Canarias, aunque no por las islas de basura, ha llegado desde el Caribe, el Erizo de Lima (Diadema antillarum), que ha contribuido a crear el blanquizal que rodea nuestros litorales. 

Erizo de Lima o Picudo. Una de las especies más perjudiciales para nuestro mar canario.
Reduce la cantidad de peces y elimina las algas, debido a su gran voracidad y
la escasez de depredadores. Sus enemigos principales son el tamboril espinoso, el gallo cochino
las samas, el pejeperro, los busios y las estrellas de mar.

Las investigaciones realizadas por Christian Moore, la NOAA y otras agencias demuestran que las islas de basura siguen creciendo. Se ha intentado limpiarlas, pero es muy difícil, porque los componentes de esas sopas están difusos en áreas muy grandes, por lo que los trabajos de limpieza no han sido efectivos. 

La solución, pues, nace de la prevención. Hay que evitar que las sopas de basura se espesen, aplicando políticas de reciclaje, de eliminación de residuos, como envases, botellas y bolsas de plástico; limpiar playas y zonas litorales; prohibir la implantación de vertederos en zonas costeras y aplicar políticas de depuración y filtraje de aguas residuales, para reducir así la cantidad de basura que entra en los océanos del mundo. 




lunes, 26 de diciembre de 2011

Sopas de basura.

Ubicación aproximada del Mar de los Sargazos y de su isla de basura flotante.
A medida que la población del mundo crece, también crece la cantidad de basura que producimos. Una gran parte de esta basura acaba en los mares del mundo, y debido a las corrientes oceánicas, es conducida a sectores del interior de los océanos, donde confluyen las diferentes corrientes. Es lo que se ha dado en llamar islas de basura. 

El Gran Parche de basura del Pacífico (también llamado el Parche de Basura del Este) es un área con una gran concentración de basura marina situada entre Hawaii y California. Se desconoce su tamaño exacto y se piensa que está en constante crecimiento. Su localización se debe al giro anticiclónico subtropical del Pacífico Norte (muy similar al Anticiclón de Azores), y su interacción con las corrientes marinas. 

El Efecto Coriolis (la desviación de los objetos en movimiento causado por la rotación de la Tierra) hace que el agua gire lentamente, y se crea una especie de embudo de vientos y agua que en el hemisferio norte gira en sentido horario. También es una zona de alta presión con aire ecuatorial cálido y comprende gran parte de la zona conocida como las Horse Latitudes o latitudes de los caballos.
El Mar de los Sargazos, por la ausencia de vientos y la gran cantidad de algas
y de otros restos que se concentraban allí, siempre fue un lugar sombrío y terrible
para los navegantes a velas, desde los tiempos de Cristóbal Colón.
Debido a la tendencia de los objetos de seguir el giro oceánico, hasta que se estancan en su centro, ausente de corrientes y vientos, la creación de las islas de basura fue pronosticada en 1988 por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), después de años de seguimiento de la cantidad de basura que se vierte en los océanos del mundo. 

El parche no fue descubierto oficialmente hasta 1997, debido a su ubicación remota y las duras condiciones de navegación. En ese año, el capitán Charles Moore pasó por el área durante una competición náutica y halló los restos flotando sobre toda el área que cruzaba. 

A pesar de que el gran parche de basura del Pacífico es el más conocido, el Océano Atlántico tiene también uno en el Mar de los Sargazos, que está situado en el Océano Atlántico Norte, entre los 70 y 40 grados de longitud oeste y los 25 y 35 grados de latitud norte. Sus límites los marcan la corriente del Golfo, la Corriente del Atlántico Norte, la Corriente de Canarias, y la corriente ecuatorial del Atlántico Norte.
Los plásticos flotan junto a las algas y otros restos.

Al igual que en el Gran Parche de Basura del Pacífico, estas cuatro corrientes llevan una parte de la basura del mundo hasta el Mar de los Sargazos donde queda atrapada, creando otra isla de basura marina. 

Además de la Gran Parche de Basura del Pacífico y el Mar de los Sargazos, hay otros importantes giros oceánicos tropicales en el mundo, todos con condiciones similares a las que se encuentran en estos dos primeros. 

Después de estudiar la composición de la basura del Gran Parche de Basura del Pacífico, Charles Moore concluyó de que el 90% de la basura era plástico. 

Su grupo de investigación, así como la NOAA han estudiado el Mar de los Sargazos, con los mismos resultados. Se estima que el 80% del plástico en el océano proviene de fuentes terrestres y el 20% restante, proviene de barcos en el mar.

Gran parte de los plásticos son botellas de agua, tazas, tapas de botellas, bolsas de plástico y redes de pesca. Pero no sólo son objetos grandes de plástico los que floten en el mar. Al contrario, la mayoría de los plásticos en los océanos del mundo se compone de miles de toneladas de gránulos de materia prima de plástico utilizados por la industria, llamados nurdles. 

Es significativo que la mayor parte de la basura sea plástico, ya que no se descomponen fácilmente, especialmente en el agua. Cuando el plástico está en la tierra, es atacado fácilmente por el calor y, sobre todo, por los rayos ultravioleta del sol , acelerando el proceso de descomposición, pero en el océano los plásticos son enfriados por el agua y las algas que los cubren los protegen de la luz solar. Debido a esto, el plástico flotante va a ser muy duradero.

martes, 13 de diciembre de 2011

Fotografías de hace 20 años.

A finales de la primavera de 1990 me hice con una Yashica Kyocera T3 Super con óptica Carl Zeiss fija de 35 mm. Esa fue mi primera cámara "profesional" hasta que, años después adquirí mi primera réflex, una Pentax P30N. Con esa cámara obtuve estas fotos:

Ensenada de Montaña Pelada. 1992. Poco conocida en aquel tiempo y difícil de llegar.
Hoy , la urbanización llega hasta las dunas.

Paisaje agrario de Trevejos, Vilaflor. 1993. Las casas de labor se
han ido abandonando y la papa de secano ha desaparecido
casi por completo.

Nubes del alisio sobre el Valle de Las Higueras. 1991.
La foto está obtenida durante un amanecer desde la cima
del Volcán de Arafo o Montaña de Las Arenas.

Entrada a la Caldera de Pedro Gil. 1990.

Roque de Antequera desde la cabecera del Barranco de Zapata. 1993.

sábado, 10 de diciembre de 2011

¿Planeta agua?






El consumo mundial de agua ha crecido durante el último siglo a un ritmo dos veces superior al de la población.

La escasez de agua afecta a todos los continentes y a más del 40 por ciento de la población de nuestro planeta. Para 2025, 1.800 millones de personas vivirán en países o regiones con una radical falta del líquido elemento. Principalmente se agravarán los problemas en todas las zonas mediterráneas.





Para poder entender realmente la amenaza del problema, debemos concienciarnos de la fundamental importancia que tiene el agua en nuestra vida diaria y en nuestra capacidad de planificar un futuro mejor. 

La falta de acceso a agua en cantidad y calidad adecuada limita nuestra capacidad de producir alimentos y de obtener ingresos suficientes. Limita nuestra posibilidad de crear industrias y de producir energía. 

Sistemas de riego sostenibles, tanto en la agricultura como en zonas ajardinadas.

Sin acceso a agua para beber y mantener una higiene adecuada es más difícil reducir la difusión y el impacto de diversas enfermedades como el tifus, el cólera o la disentería. Cada día mueren miles de niños por enfermedades asociadas con la falta de agua potable y de saneamiento apropiado. 

El problema de escasez de agua está siendo agravado por el cambio climático, sobre todo en las regiones más áridas del mundo, en las que viven actualmente más de 2.000 millones de personas, y la mitad del total de la población pobre. Es necesario abordar el impacto ambiental de las actividades humanas para poder proteger los recursos hídricos a nivel mundial. 

La agricultura es el principal consumidor de agua dulce en el mundo y cada vez necesitamos regar más, para producir más alimentos que sacien a una población mundial que aumenta sin cesar.

Algunos sistemas de regadío son insostenibles: riego por aspersión en un campo de golf.

También el proceso imparable de urbanización, con el aumento del uso doméstico. Los españoles consumimos una media de 150 litros por persona y día. Los canarios consumimos 141 litros.  En España, el 20% del agua que se consume tiene como destino el uso industrial. 

En última instancia, el problema es la forma en que gestionamos los recursos hídricos existentes. ¿Existe voluntad política para apoyar políticas e invertir en programas que protejan nuestro medio ambiente, conserven el agua y la utilicen en menor cantidad con mejores resultados?

Sistema de depuración natural en el albergue de la cumbres de Bolico, Parque Rural de Teno