sábado, 17 de marzo de 2012

Lavaderos de Tajo, presente y pasado.








En el número 5 de la Revista Sureste, un monográfico dedicado a Arico (diciembre de 2003), se publicó una ficha sobre los Lavaderos de Tajo, un lugar bastante desconocido de la medianía baja de Arico. Hace un par de fines de semana me acerqué a ver como se encontraban, y he decidido publicar la ficha y actualizar la información.


DENOMINACIÓN. 

Lavaderos de Tajo. 

FECHA DE CONSTRUCCIÓN. 

La fecha de construcción de los lavaderos no está definida, pero debido a su tipología constructiva y a los materiales que se han usado, podemos deducir que están ligados a las construcciones señoriales de Arico el Nuevo. 

TIPO DE OBRA. 

La sencillez es la cualidad que podemos resaltar en los lavaderos. Están construidos en “losa chasnera”, ignimbritas de color rojizo muy comunes en el municipio de Arico, de la que existieron en las cercanías varias canteras y que han sido el material de construcción elegido en muchos edificios importantes de Arico Nuevo, La Laguna, Granadilla o La Orotava, debido a su gran resistencia y sus evidentes cualidades estéticas una vez tallada. Los lavaderos se componen de tres vasos de aproximadamente dos por un metros, por las que pasa sucesivamente el agua del naciente. Con anterioridad existen una serie de tanquillas de decantación donde se quedarían todos aquellos sólidos que pudieran ensuciar la ropa. Este diseño permite lavar la ropa diferenciando las fases de enjabonado, enguajado y aclarado final. Lógicamente, en el lado más próximo al usuario, la losa se coloca inclinada en bisel para el bateado y enjabonado de la colada. La profundidad es de unos cuarenta centímetros. Una vez usada el agua, era canalizada por una atarjea y diversos acueductos para regar cultivos en los sectores costeros cercanos al Porís de Abona. 

Algunos tramos del camino fueron también restaurados en 1997.

LOCALIZACIÓN. 

Se sitúan en el Municipio de Arico, concretamente en el Barranco de Los Caballos, junto a un naciente de agua que brota de una pequeña galería del mismo nombre, en un meandro del barranco, con orientación Norte. La cercanía de las altas paredes del barranco y la profundidad que alcanza aquí el cauce lo aíslan del exterior y de los frecuentes vientos, convirtiéndolo en un lugar silencioso y tranquilo. Se accede a ellos por un camino, enlosado en tramos, que procede de Arico el Nuevo, a lo largo del Lomo de La Fajana. 

El entorno está muy transformado por las obras de extracción de
piedras que fueron llevadas a la costa para construir el refugio pesquero
de Tajao.

DESCRIPCIÓN. 

El lugar ha sido radicalmente transformado por las obras que se realizaron en los años ochenta del siglo veinte, en los que los grandes cantos rodados se utilizaron en la construcción del refugio pesquero de San Miguel de Tajao. Asimismo se desarraigó y arruinó la sauceda que poblaba el fondo del barranco, y que era consecuencia del continuo aporte de agua proveniente del manantial. 

Estado actual de los lavaderos. El abandono es total.
USO 

Los lavaderos se utilizaron hasta épocas recientes, a pesar de contar Arico Nuevo con una red de abastecimiento de agua. Las mujeres preferían Tajo para hacer coladas ocasionales a lo largo del año, con las ropas más pesadas, como las mantas y ropas de cama. Esta labor se convertía entonces en una actividad lúdica, ya que los niños acompañaban a sus madres y jugaban en los lavaderos. Las ropas se ponían a secar sobre los grandes cantos rodados y se disfrutaba del día a la sombra de los sauces. 

Hojas y flores del último sauce canario (Salix canariensis)
que sobrevive en el barranco.

ESTADO DE CONSERVACIÓN 

El Ayuntamiento de Arico, en colaboración con la Asociación Cultural Sureste de Tenerife ejecutó, en agosto de 1997, un Campo de Trabajo que adecentó y restauró los lavaderos, rehabilitó partes del enlosado del camino, y limpió de maleza todo el ámbito. Sin embargo, tras tal actuación, exceptuando acciones puntuales realizadas por escolares consistentes en limpiar de malas hierbas del lugar, el abandono más absoluto es la tónica actual del espacio. 

Se le han añadido algunas obras nuevas con objeto de
canalizar el agua por tuberías de PVC. 

OBSERVACIONES. 

Los lavaderos se hallan estrechamente vinculados a la Virgen de Tajo, talla flamenca de estilo gótico tardío, que probablemente apareció en La Punta de Abona a principios del S. XVI, y que se custodia en la parroquia de Arico el Nuevo. Hasta tiempo reciente ésta imagen era conducida en romería hasta los lavaderos, congregando vecinos de Arico el Nuevo y Arico el Viejo, y se celebraba el 16 de agosto, siendo portada siempre por mujeres. 



BIBLIOGRAFÍA. 

ASOCIACIÓN CULTURAL DEL SURESTE DE TENERIFE (1995). Proyecto de Campo de Trabajo para la Rehabilitación de los Lavaderos de Tajo. No publicado.

sábado, 3 de marzo de 2012

La Formación del Valle de las Higueras




En los años noventa del Siglo XX, los estudios de los fondos marinos confirman la hipótesis de los deslizamientos en masa para explicar la génesis de los valles de La Orotava y Güímar. Posteriormente también se explicaría mediante un deslizamiento la formación del Circo de Las Cañadas  
La teoría de deslizamientos en masa en Canarias fue planteada por primera vez por el geólogo Telesforo Bravo, hace más de cincuenta años. Se basó en pruebas materiales encontradas en el interior de las galerías de agua, pero fue muy criticada por la ciencia durante décadas.
La formación del Valle de Güímar siempre ha estado sujeta a controversia científica, pero recientes estudios, emanados de la observación “in situ” de grandes fenómenos catastróficos, como la erupción del volcán Santa Helena en 1980, o las exploraciones de los fondos marinos de Canarias mediante el scanner de barrido lateral, como la campaña de Watts y Masson en 1995 o las del  buque oceanográfico Hespérides (Teide Group, 1997), han variado el paradigma.


Fondo del Valle de Güímar desde la Ladera de Agache.
Hoy se sabe que los grandes deslizamientos han cambiado por completo la fisonomía de las Islas Canarias en los últimos miles de años, ya que El Golfo y Las Playas en el Hierro, el Noroeste gomero, el Valle de Aridane de La Palma, las Cañadas del Teide, y los valles de La Orotava y Güímar al parecer se originaron por grandes deslizamientos gravitacionales.




En algunos fondos de barranco la erosión ha dejado en evidencia diferentes
capas de piroclastos de diferente naturaleza que se superponen unas
sobre otras. Barranco de la Piedra Cumplida. Arafo.


¿Cuál fue su origen?
La formación del valle de Güímar estuvo precedida por la formación de un gran estratovolcán, llamado  a posteriori  Cho Marcial, cuyos materiales se disponían como un tejado a dos aguas, a ambos lados de la cumbrera de la Dorsal Noreste de Tenerife, más o menos en el lugar en el que se alza el actual Pico del Valle (Cho Marcial) y la Caldera de Pedro Gil.
Era un edificio volcánico similar en su  génesis al actual Teide-Pico Viejo, y se elevó rápidamente (hablando de tiempo geológico) hace un millón de años, cesando sus procesos constructivos hace medio millón de años. La continua actividad eruptiva hizo crecer en altura a este gran aparato hasta que el excesivo crecimiento generó una inestabilidad gravitacional, produciendo el desplome de esa parte de la Isla.

Laja de Chafa, grandioso dique que se levanta sobre el abismo
 en la Ladera del mismo nombre. Candelaria.
¿Cómo sabemos que su construcción fue muy rápida?
Debido a que en la zona encontramos pocos paleosuelos (llamados almagres, suelos fértiles rubefactados, o sea, enrojecidos por las coladas de lava que fluyen sobre ellos) y casi no hay discontinuidades erosivas entre unas coladas y otras, por lo que los agentes erosivos no tuvieron tiempo de actuar entre erupción y erupción.

¿Cómo ocurrió el deslizamiento y la avalancha?
Súbitamente y de forma catastrófica, las tensiones gravitacionales produjeron un deslizamiento en masa que decapitó la cabecera del Valle y parte del Volcán Cho Marcial. Esta enorme avalancha de materiales desmoronados dejó tras de si una depresión en forma de herradura, abierta hacia el mar y limitada por paredes muy escarpadas (Ladera de Chafa al Norte y Ladera de Anocheza al Sur), con distancias entre los dos escarpes de 9 km en las proximidades del mar y 12 km en su cabecera.


Roca volcánica de tipo basáltico. Altos de Arafo.
El desmoronamiento dio lugar a la formación de una brecha de materiales rotos y triturados que quedaron recubriendo la depresión, sobre los materiales anteriores al deslizamiento. La brecha está formada por fragmentos, de muy diverso tamaño y composición, inmersos en una matriz granulosa que engloba incluso restos vegetales. A esta singular brecha se la conoce popularmente por cabuqueros y gente de las galerías como mortalón. La gran avalancha está localizada y cartografiada en los fondos marinos. Se estima que ocupa unos 1600 km cuadrados de superficie y 120 kilómetros cúbicos de volumen

¿Qué ocurrió después?
La súbita descompresión provocó, inmediatamente, el ascenso del magma acumulado en las cámaras someras y una fase de intenso volcanismo que emitió un gran volumen de lavas que rellenaron el fondo de la depresión. Otra de las consecuencias del deslizamiento fue el inmediato vaciado de gran parte del acuífero subterráneo y una modificación sustancial de la circulación de las aguas subterráneas.


Dique semitumbado y muy castigado por la erosión
en los alrededores de Montaña Colorada. Arafo
El volcanismo posterior se caracterizó por una actividad dispersa en la cabecera, dentro del ámbito del eje estructural, y originó, en lugar de un solo estratovolcán, un extenso campo de conos de escorias imbricados y superpuestos, con sus correspondientes coladas lávicas y campos de piroclastos: montañas de Izmaña, Colorada, El Guanche, La Laja, Ayesa, Itote, Aricama, Articosia, Cuello, Del Corral; todos ellos conos piroclásticos más o menos desmantelados por la erosión y casi todos coetáneos. Los derrames lávicos recubren y tapizan toda la ladera hasta alcanzar el mar.

El valle se fue llenando de materiales lávicos, sobre todo basaltos muy fluidos y poco viscosos, que recibe diferentes nombres locales, como piedra viva, piedra molinera, matacán, piedra muerta, dependiendo de su consistencia y coherencia.


La erosión ha sido tan intensa en las cabeceras del Valle
que ha dejado barrancos tan profundos como el de Añavingo
en Arafo.
Durante esos años se produjeron cientos de erupciones que se fueron amontonando sobre el mortalón, sin apenas solución de continuidad entre unas y otras. La actividad filoniana es mucho menor y solamente encontramos diques en el Valle de las Higueras en las zonas de cumbres (Laja de Cheque, Laja de Chafa, La Lajita, La Pared).
El vulcanismo ha continuado hasta tiempos muy recientes. Hace 306 años  se produjo la triple erupción de los volcanes de Siete Fuentes, Fasnia, y Montaña de Las Arenas. Estas erupciones fueron de tipo basáltico y los conos formados durante el episodio eruptivo se alinean a lo largo de una fisura.

Cumbre cimeras del Valle de Güimar y cordillera dorsal de Tenerife. Al fondo
el Pico del Teide.