Tenerife, sin duda, fue la isla canaria que más resistió al invasor. Hay indicios en los registros históricos que incluso en las primeras etapas
de Conquista de Canarias, se hicieron intentos para acceder a la isla mediante
el comercio, en lugar de utilizar tácticas militares que tan nefastas
consecuencias habían dado en La Palma o, incluso en La Gomera.
En una táctica que pronto se repetirá una y otra vez a lo largo de la
historia, a los indígenas se les ofreció alcohol (en forma de vino de Madeira y
aguardiente o ron) y herramientas de hierro para ganar su cooperación.
Esto no resultó demasiado eficaz, puesto que la isla se mantuvo
independiente durante casi un siglo después de la llegada de los primeros
europeos conquistadores, pero sí logró que los bandos del Sur, más sensibles al
comercio, y muy castigados por las razzias para el secuestro de esclavos adoptaran una postura de mayor colaboración.
![]() |
El Bucio era un instrumento de comunicación utilizado por guanches y canarios hasta hace muy pocas décadas. |
Sin embargo, estas mismas tácticas funcionaron de modo más efectivo para
lograr colaboradores en África que facilitaron la trata de esclavos y, por
supuesto, más tarde resultaron devastadoras para los amerindios.
Está generalmente reconocido que la esclavitud no era aceptada por el
pueblo guanche, bravamente soberanos.
Algunos autores apuntan que en las islas ya colonizadas, las masivas
conversiones al cristianismo se hicieron para obtener la manumisión debido a
que en 1435, el Papa Eugenio IV emitió la bula Sicut Dudum, donde ordenó liberar a todos los habitantes de las
Islas Canarias que habían sido esclavizados por los portugueses y en 1462 Pío
II declaró que la esclavitud de los neófitos (recientes conversos al
cristianismo) era un gran crimen. Más tarde, Sixto V en 1476 excomulga a los
que esclavizan neófitos.
En 1492, los Reyes Católicos, terminan la Reconquista, expulsando al último
rey musulmán de Granada. Luego se dedicaron a consolidar y extender su
poder.
Utilizaron la Inquisición para expulsar, eliminar o convertir a los judíos
españoles, que dentro del panorama político y religioso de la época eran vistos
por las autoridades como enemigos internos. Es a partir de la Edad Media cuando
se empieza a popularizar la idea de que ser judío no sólo era un criterio
religioso, sino también racial. Este concepto permite a la Inquisición
perseguir también a los judíos conversos al cristianismo, y a los gobiernos españoles plantear las leyes
de limpieza de sangre.
Un siglo más tarde, esta doctrina también se utiliza para apresar esclavos
africanos, aunque hubieran obtenido la liberación por el bautismo, saltándose
así la bula Papal.
La política exterior de los Reyes Católicos fue un constante intento por
superar los éxitos imperiales de Enrique el Navegante, que había fomentado los
viajes de João Gonçalves Zarco, Gonçalo Velho Cabral, Nuno Tristão, Diogo
Gomes, propiciando la presencia portuguesa en el África Occidental y las islas
atlánticas, excepto Canarias. Para ello financiaron los viajes de
descubrimiento, incluyendo el de Cristóbal Colón en 1492.
![]() |
Rosa de Vientos de la Fortaleza de Sagres, mandada a construir por Enrique el Navegante. |
Por ello era crucial que las Islas Canarias estuviesen bajo el dominio de
la Corona española, puesto que eran una base fundamental en el viaje de ida
hacía las Indias Occidentales.
Superada la Conquista de La Palma, y con Gran Canaria firmemente
pacificada, con todas las tierras y cautivos repartidos entre los antiguos
soldados y mecenas de la Conquista, solamente quedaba una parte del
pastel por obtener y repartir: Tenerife.
El tres de mayo de 1494, Alonso Fernández de Lugo desembarcó en la playa de
Añaza, llegando desde Gran Canaria a la cabeza de un contingente de unos dos mil
quinientos efectivos. Era una fuerza de invasión considerable, puesto que iban
unos doscientos hombres a caballo. Dentro del contingente caminaban tropas
nativas, canarios cristianizados procedentes de Gran Canaria.
Alonso De Lugo, había realizado una intensa labor diplomática a través de los
misioneros franciscanos del obispado canario de Telde, para que los cuatro
menceyatos (más pobres, más castigados por el pillaje, menos poblados y con
poblaciones más dispersas) del sur y del este (Anaga, Güímar, Abona y Adeje), no
cruzaran armas con este formidable ejército de conquista.
![]() |
Añaterve, mencey de Güímar durante la Conquista. Grupo escultórico de Jose Abad, Candelaria, 1994. |
Bencomo, mencey de Taoro, al frente de los bandos del
norte (Tegueste, Tacoronte, Taoro, Icoden y Daute), estaba dispuesto a luchar y
nombró a Tinguaro, su hermanastro, lugarteniente.
Alonso de Lugo, al frente de las tropas españolas, armadas con arcabuces, ballestas
y caballería, y el mismo sentido de arrogancia que caracterizó los procesos de conquista del
Nuevo Mundo, desde el propio Colón hasta Cortés, Pizarro, o Almagro, penetraba
por la isla,
Mientras, los guanches, mediante bucios se avisaron de la entrada
del ejército invasor, hasta el Barranco de Acentejo, la comarca que sirve de
puerta al territorio de Taoro.
![]() |
Cruz que marca el supuesto lugar de desembarco de Alonso de Lugo en 1494 y fundación de la Ciudad de Santa Cruz. |
En el fondo del barranco cayó el ejército en una emboscada de Tinguaro.
Impedidos por el ganado robado que llevaban, y que los silbos de los guanches
desde los riscos habían puesto en movimiento, fueron finalmente masacrados por
los guerreros de refresco que acompañaban a Bencomo y que cierran la salida del
barranco. La columna española fue tomada por sorpresa, bombardeada desde arriba
por enormes rocas, y perdiendo el 80% de los conquistadores que murieron en
cuestión de minutos.
Alonso de Lugo fue gravemente herido y se vio obligado a huir, dejando los
cadáveres de sus hombres expuestos a guirres, cuervos y perros.
Esta victoria, casi olvidada, de un pueblo del Neolítico frente a un
ejército profesional pertrechado con armas modernas se puede poner al mismo
nivel histórico de la victoria de los nativos lakota, cheyenne y sioux en
Little Big Horn frente al Séptimo de Caballería o la victoria de los zulúes
frente a británicos y boers en Ia Batalla de Isandhlwana.
![]() |
Tumbas de guerreros cheyenne muertos en Little Big Horn. Los epitafios en estas tumbas hablan de la defensa del modo de vida cheyenne, y su patria, |
Los guanches pensaron que su invasor había sido expulsado permanentemente,
ya que pensaban que después de tales pérdidas aplastantes no podría rehacerse.
Alonso Fernández de Lugo pudo escapar hacia Gran Canaria, donde preparó un
nuevo asalto con tropas mejor adiestradas y más recursos financieros aportados
por comerciantes genoveses y nobles castellanos. Los guanches, dueños de la
situación, destruyeron el fortín construido por los castellanos
Desembarca en Añaza sólo dos años más tarde, 1496, reconstruye el fortín de
Añazo y guiado por la cutela, construye la fortaleza de Gracia, como puesto
avanzado y donde retirarse si es necesario.
Los mexicas pensaron que los españoles eran dioses, pero los guanches
conocían que eran hombres y, como tal, despreciaban su comportamiento.
Comenzada la que se llamaría Batalla de Aguere, en la llanura cercana a la
actual Cruz de Piedra en La Laguna, la vanguardia española constituida por
infantería de a pie y ballesteros desordenó las filas guanches, y entraron en
acción la caballería seguida de los piqueros, hiriendo y matando a los
fugitivos. En el enfrentamiento murieron unos 600 guerreros nativos, junto a Tinguaro,
jefe militar y el Mencey Bencomo.
Los guanches se reagruparon bajo el hijo de Bencomo: Bentor, el último mencey de Taoro.
![]() |
Primera batalla de Acentejo, llamada La Matanza por los conquistadores. |
Miles de guerreros presentaron batalla en un barranco del actual municipio de
La Victoria de Acentejo, muy cerca del lugar en donde se había producido la
gran victoria guanche meses atrás. Pero Lugo no pensaba ahora consentir que la
impedimenta y el ganado robado le estorbasen en sus movimientos: divide al
ejército en dos grupos, el primero de ellos con las armas de fuego y los
ballesteros, y la caballería en los flancos, que cargó tras la primera lluvia de saetas y descargas de
arcabuces. La victoria castellana fue total.
Muchos guanches que ofrecieron resistencia estaban en una posición casi
inexpugnable en las montañas, y la táctica española fue más de asedio que de
batalla. Sin embargo, la resistencia guanche se debilitó por culpa de la “modorra”,
una enfermedad que llevó a la muerte a cientos de ellos con síntomas similares
a la gripe.
Controvertida ha sido la naturaleza de la modorra (también llamada peste
por los españoles). Hay autores que defienden que eran enfermedades comunes
traídas por los españoles contra las que los guanches no tenían inmunidad.
Algunos autores restan importancia a la misma. La tradición oral habla claramente de arma química
gracias a la cual se pudo culminar la Conquista.
Como era incapaz de enfrentar a Lugo en batalla abierta, Bentor huyó hacia
el interior, entre Tigaiga y el Teide, y continuó los ataques guerrilleros
desde allí. A partir de entonces, era sólo un irritante asunto a pequeña
escala y los españoles habían aprendido a lidiar con la resistencia de la
guerrilla. Hasta que Bentor perdió la esperanza y se arrojó desde de El
Lance, antes que someterse al imperio español.
Fortaleza de Ichasagua, donde el último mencey resistió al invasor hasta la Batalla de las Mesas de Guaza. |
Para los habitantes de la isla, la victoria del Adelantado significaba la
esclavitud y el exterminio a través de la enfermedad y el exceso de trabajo.
Aún existió una última batalla de la Conquista de Tenerife, acaecida en La
Mesas de Guaza, Arona, concretamente en el lugar conocido como Los Magotes (hoy
Los Mogotes) un destacamento integrado por 50 espingarderos alemanes al mando
de un mercenario llamado Jorge Grimon entró en combate contra los guanches de
Ichasagua, que permanecía refugiado en la Fortaleza de Ahiyo o Roque de Hío (actualmente
Roque Del Conde).
![]() |
Llanos de Guaza y Los Magotes, lugar de la última batalla de la Conquista de Tenerife. |
Tras la derrota guanche y el suicido ritual de Ichasagua, los guanches,
hombres, ancianos, mujeres y niños, son confinados en la desembocadura del Barranco
de Aquilino o de Los Ceres en una suerte de campo de concentración donde
sufrirán tortura, violaciones, humillación y muerte.
La Conquista había sido llevada a término en poco menos de dos años. (CONTINUARÁ).
![]() |
La resistencia guanche a un invasor superior en armas y efectivos pervive en el ideario colectivo de los canarios. |